La Fundación Cajasol acogió una nueva edición de sus tradicionales Mano a Mano, en esta ocasión con el diálogo entre Sebastián Castella y el filósofo Víctor Gómez Pin, en un encuentro que destacó por su profundidad intelectual y su defensa del pensamiento en torno a la tauromaquia.
Ante un salón lleno, pese a la tarde lluviosa, el acto moderado por José Enrique Moreno se adentró en la relación entre filosofía y toreo, abordando cuestiones como la vida, la muerte y la dimensión ética del arte taurino.
Castella dejó algunas de las reflexiones más intensas de la tarde al definir el toreo como “una escuela de vida”, donde el arte se mezcla con el límite humano: “Buscamos la perfección del momento, aunque sea efímero, en comunión con un animal al que amamos, aunque sepamos que nos puede quitar la vida”.
Por su parte, Gómez Pin profundizó en el sentido filosófico de la tauromaquia, señalando que “el ser humano es el único animal consciente de su destino” y que el toreo representa “un paradigma de exigencia ética”, al implicar un enfrentamiento directo con lo inevitable.
El diálogo también giró en torno a la figura del toro, definido como “un prodigio de la naturaleza”, y a la autenticidad del ruedo, donde, en palabras de Castella, “no hay ninguna mentira”.
La conversación se adentró igualmente en el terreno político y cultural, con una defensa de la tauromaquia como expresión transversal, ajena a ideologías, y como manifestación artística capaz de generar consenso desde la emoción estética.
En el tramo final, Castella confesó el impacto personal de su ausencia en la Feria de Sevilla, reconociendo que fue un golpe anímico importante que canalizó a través de la pintura, disciplina que dará forma a una exposición en el Hotel Colón durante el ciclo.
El encuentro concluyó reafirmando los vínculos entre arte, pensamiento y tauromaquia, en una cita que volvió a demostrar la capacidad del toreo para generar reflexión más allá del ruedo.

