El arranque de la feria se vivió con gran ambiente en el coso del Palio, lleno hasta la bandera, aunque los toros de Yonnet ofrecieron escasa transmisión. Manuel Escribano no pudo redondear su labor al primero y cerró con estocada y descabello, mientras que Jesús Enrique Colombo conectó mejor con el público en el segundo, logrando una oreja gracias a su disposición y temple. El joven francés Solal se llevó un trofeo del tercero, que apenas ayudó a construir faena.
La segunda parte de la feria tuvo más intensidad con los toros de Montealto. Escribano logró una oreja del cuarto, mientras que Colombo brilló con el quinto, paseando las dos orejas tras una faena completa y entregada. Solal cerró la primera mitad con el sexto, sumando otras dos orejas tras insistir ante un toro que fue perdiendo fuelle.
En los festejos de Zalduendo, Clemente destacó al cuajar faenas de gusto y personalidad, paseando cuatro orejas entre el tercero y sexto y logrando pleno en Istres. David Galván y Juan Ortega alternaron labor discreta frente a los toros del primero y quinto, mostrando disposición pero sin redondear faenas.
La sección de La Ventana del Puerto tuvo faenas de nivel de Miguel Ángel Perera y Diego San Román, que lograron orejas destacadas gracias a su temple y entrega. Christian Parejo alternó sin demasiada suerte frente a dos toros, destacando su disposición.
El cierre de la feria contó con la presencia de Juan Bautista y Marco Pérez, con ambos toreros cuajando faenas de temple y dominio frente a toros de Jandilla y Juan Pedro Domecq. Bautista logró los máximos trofeos en su primer ejemplar toros, mientras que Pérez destacó en el cuarto y mostró entrega en el sexto.
En conjunto, la Feria de Istres ofreció una jornada con lleno absoluto y momentos de gran toreo, en la que la entrega de Colombo el temple de Clemente, el regreso de Juan Bautista y Marco Pérez fueron los protagonistas, dejando al público satisfecho y con los hombros llenos de aplausos.
























