Aire-sur-l’Adour acogió en la tarde del 1 de mayo la ya tradicional novillada organizada por la Peña Los Arsouillos, que volvió a apostar por el hierro portugués de Palha, garantía de seriedad y emoción. Media plaza de aforo y ambiente torista en los tendidos.
El festejo arrancó con la habitual entrega de premios por parte de la Asociación de los Críticos Taurinos de Francia, correspondiente a la novillada del año anterior, y el galardón «Coup de Cœur» otorgado por la Peña Los Arsouillos. Asimismo, la Asociación Jean Louis Fournier de Céret reconoció al ganadero lusitano. Tras el paseíllo se guardó un respetuoso minuto de aplausos en memoria del mayoral Joaquim Carlo, fallecido recientemente, y posteriormente un minuto de silencio por Iván Fandiño, cuya memoria permanece íntimamente ligada a esta plaza desde su fallecimiento en el ruedo.
El encierro de Palha ofreció seriedad en presentación y un conjunto variado en comportamientos, con novillos que exigieron firmeza y criterio en los tres tercios. Destacó la unidad de criterio en varas, donde se vio medir, castigar y calibrar bravuras sin concesiones, elemento clave en un festejo que reivindica el toro como eje central.
En el plano artístico, Nino Julian fue el novillero que más conectó con la plaza, toreando con personalidad y teniendo que pechar con dos avisos en su primera actuación antes de dar una vuelta al ruedo. En su segundo halló más continuidad y estructura, lo que le valió una nueva vuelta al ruedo tras petición insuficiente.
Por su parte, Pepe Luis Cirugeda firmó la nota triunfal de la tarde. Tras un primer novillo en el que fue silenciado, aprovechó las opciones del sexto, al que toreó con inteligencia, profundidad y firmeza, especialmente en muletazos donde logró engarzar las embestidas con mando y limpieza. La oreja paseada fue premio a una faena de mérito ante un novillo con transmisión.
Eduardo Neyra, sustituto de Mariscal Ruíz, dejó disposición y oficio ante dos oponentes exigentes y sin excesivas facilidades, escuchando silencio en ambos tras aviso en el segundo.
En el apartado ganadero, la plaza reconoció el comportamiento de Sardinheiro, de pelaje negro mulato listón, herrado con el nº 971 y nacido en 12-2021, que fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre. El mejor tercio de varas recayó en el piquero Adrián Majada, encargado de castigar al mismo ejemplar, lo que completó el premio técnico del festejo.
Tras acabar la novillada, se lidió un sobrero por parte del novillero Bruno Martínez, cerrando así un acto taurino que volvió a subrayar la vigencia de la personalidad torista de Aire-sur-l’Adour y su compromiso con un tipo de espectáculo íntegro y sin afeites.









