El primero de Domingo Hernández, bien presentado, metió la cara en el capote de Alejandro Talavante, aunque sin terminar de seguir los vuelos. Tras cumplir en el caballo, el toro se mostró desentendido y falto de celo en la muleta. El extremeño trató de corregir esa condición con doblones iniciales, pero el animal mantuvo su deslucido comportamiento durante toda la lidia. El viento tampoco ayudó a una faena siempre condicionada por el poco juego del astado. Talavante optó por abreviar y lo despachó de una estocada corta trasera. Silencio.

El segundo, dejó ver calidad por el pitón izquierdo ya en el capote de Juan Ortega. En varas no quiso pelea y salió suelto en sus encuentros con el caballo, aunque humillando. Con el viento molestando, el sevillano inició la faena con la pierna flexionada para sacarlo hacia fuera, aunque el toro se movió sin someterse. En tablas logró los momentos más lucidos, especialmente por la diestra, y también dejó muletazos de buen trazo al natural. Cerró con manoletinas una faena marcada por la nobleza del toro, aunque falto de empuje. Pinchazo y estocada caída. Ovación tras aviso.

El tercero, salió sin demasiado celo en el capote de Alejandro Talavante. Tras su paso por el caballo, el de Domingo Hernández dejó ver movilidad y algunas embestidas aprovechables. El extremeño inició la faena con gran quietud y supo plantearla con inteligencia, llevándolo siempre hacia sus querencias. Muy cerca de tablas, logró ligar series intensas y reunidas por el pitón derecho, evitando que el toro se marchara. El izquierdo ofreció menos opciones, por lo que volvió a la diestra para sostener el interés ante un animal que fue a menos. La labor, firme y bien planteada ante un manso con clase, mereció mayor premio, pero la espada lo dejó todo en palmas.

El cuarto, un bajo de Domingo Hernández, volvió a mostrar la condición abanta que había marcado la corrida, viniéndose por dentro en el capote de Juan Ortega. Tras el paso por el caballo conservó movilidad y contó con una destacada lidia de Miguel Ángel Sánchez, que lo llevó muy bien por abajo. Ortega inició la faena por alto, llevándolo hacia los medios, pero el viento volvió a condicionar el manejo de la muleta. Buscó refugio en tablas, aunque el toro nunca terminó de entregarse y mostró un poder incierto. Ante la falta de opciones, el sevillano optó por abreviar. Media estocada y descabello.

LA RESEÑA


Plaza de toros de Castellón (Comunidad Valenciana) – Mano a Mano || Última de la Feria de la Magdalena 2026

Entrada: Menos de media plaza

Se lidian toros de Domingo Hernández,

  • ALEJANDRO TALAVANTE, Silencio, Ovación
  • JUAN ORTEGA, Ovación tras aviso, Silencio