Borja Jiménez y Tomás Rufo han apurado estos días su puesta a punto en el campo de cara al mano a mano que protagonizarán el próximo 7 de febrero en el coso de La Candelaria de Valdemorillo, una de las citas señaladas de la Feria de San Blas 2026.
El encuentro tuvo como escenario la finca de Rufo en el municipio talaverano de Pepino, donde el diestro ejerció de anfitrión en un tentadero con cuatro vacas de diferentes comportamientos. Una sesión de entrenamiento que, más allá del trabajo técnico, dejó entrever la competencia y motivación con la que ambos llegan al compromiso.
Para Rufo, el tentadero encierra una parte fundamental de su preparación. “La clave de las temporadas está en las pretemporadas y en estos tentaderos. Con Borja aquí en casa ha sido un entrenamiento todavía más importante; los dos nos hemos empezado a medir y hemos visto cómo nos encontramos. No dudo que la tarde de Valdemorillo será muy importante para mí”, señaló tras la cita campera.
Borja Jiménez compartió impresiones similares y puso en valor la proyección que ambos representan. “Tomás y yo somos dos toreros con juventud, llamados a ocupar posiciones de privilegio y asumir el relevo. La competencia en un mano a mano, en una plaza de tercera pero con público y exigencia de primera al estar al lado de Madrid, es siempre un aliciente”, afirmó.
Mientras tanto, la venta de abonos para la feria ha arrancado a buen ritmo desde este lunes 26 de enero, prolongándose hasta el 1 de febrero. Las entradas sueltas se comercializarán a partir del 2 de febrero. La empresa ha habilitado tres canales de venta: el portal torosvaldemorillo.es, el Ayuntamiento de Valdemorillo (de 10 a 14 y de 16 a 19 horas) y la taquilla próxima a Las Ventas en la calle Alejandro González 5 (de 11 a 14 y de 16 a 19 horas).

