Julio Méndez firmó en Saint-Perdon una de las actuaciones más sólidas de la temporada novilleril, en una tarde en la que supo responder con firmeza y cabeza a una interesante novillada de Condessa de Sobral. Frente al tercero, un ejemplar noble y de buen tranco, cuajó una faena asentada, de pulso y temple, en la que fue creciendo hasta rematar con una estocada efectiva que le valió el primer trofeo.
El punto más alto llegó con el sexto, un novillo con transmisión al que el extremeño se impuso desde la verdad y la exposición. Aguantó con firmeza las embestidas más exigentes y construyó una obra de raza y convicción que caló con fuerza en los tendidos. La estocada sin puntilla rubricó una actuación de peso que le permitió cortar las dos orejas y redondear un triunfo rotundo.
Cid de María se encontró con un lote exigente, sin demasiadas opciones, aunque dejó detalles de disposición y momentos estimables ante el cuarto, un novillo con más fondo que permitió cierta expresión antes de que la espada se volviera en contra de sus intereses. Tomás Bastos, por su parte, mostró buen concepto ante su primero, pero la falta de acierto con los aceros condicionó su balance, mientras que el quinto no le dio opciones de lucimiento.
LA RESEÑA
Plaza de toros de Mont de Marsan (Landes) Francia || Novillada de Saint-Perdon
Entrada: Un tercio de entrada en tarde desapacible con lluvia y frío.
Se lidiaron novillos de Condessa de Sobral,
- Cid de María, silencio y silencio tras aviso;
- Tomás Bastos, silencio y silencio tras aviso;
- Julio Méndez, oreja y dos orejas;
Detalles:
Festejo organizado por la Peña “La Muleta” de Saint-Perdon y que tras el incendio de su coso taurino el 24 de junio 2009 se celebra en la Plaza de Toros de Mont-de-Marsan.
El primer novillo salió luciendo una divisa negra en homenaje a Álvaro Domecq Romero fallecido el pasado año y antiguo propietario de la divisa.


