Miriam Cabas derrocha seguridad y firmeza en una tarde en la que resultó herida en la Plaza de Toros San Marcos de Aguascalientes

Miriam Cabas derrocha seguridad y firmeza en una tarde en la que resultó herida en la Plaza de Toros San Marcos de Aguascalientes

La Plaza de Toros San Marcos en Aguascalientes ha celebrado una novillada en la que Gustavo García «Solito», Cristóbal Arenas «El Maletilla» y Miriam Cabas se midieron a los ejemplares de Campo Grande. Los animales fueron complejos, dando pocas opciones en la tela, con muchas teclas que buscar y tocar. El Solito desarrolló una faena de intensidad, entrega y valor que fue un auténtico tira y afloja, jugándosela con un ejemplar peligroso y completo que se metía por dentro y medía. Estuvo digno y firme, dejando buenos momentos en una faena a cámara lenta en la que el cuarto se vino a menos rápido. El Maletilla dejó una faena de matices toreros empañados por un novillo venido a menos que buscó las tablas. Estuvo muy firme, con más ganas que opciones ante el complejo quinto. Miriam Cabas resultó herida por el primero de su lote, a pesar de ello se mantuvo en la cara del animal con un valor seco y una raza que caló con fuerza en los tendidos, que le pidió la oreja. Miriam salió con las ideas muy claras ante el sexto, un novillo muy complicado al que se impuso dejando pinceladas de buen concepto mientras le robaba cada embestida

El Solito empaña con el acero una faena de entrega y raza

El Solito recibió a portagayola al primero de la tarde con una larga cambiada en la que lo pasó por encima, después se fue al tercio para repetir su saludo, pero no pudo continuar, ya que el animal se había acalambrado y parecía que no iba a poder continuar. Sin embargo, el animal respondió con fuerza, empujando en el caballo. El Solito decidió desarrollar el tercio de banderillas, sorprendiendo con el par Monumental. Brindó al público y a Luis David Adame en particular. Comenzó su faena de muleta desde los medios con una arrucina de rodillas para después seguir toreándolo en redondo hasta ponerse en pie. Le dio tiempo y siguió por el derecho, bajándole la mano, aprovechando las condiciones de un animal que tomaba la tela humillando. Sin embargo, se le metió por dentro en varias ocasiones sobre el pitón derecho, incluso lo encunó. Cambió al izquierdo, uno a uno, sin el ritmo inicial. Le soltaba la cada y había que fijarlo con determinación, sin darle opción. Fue un tira y afloja de mucho valor y entrega, jugándosela, pero también sabiendo qué terrenos pisaba. Culminó con unas manoletinas, aunque fallando con el acero.

El Maletilla, faena de matices ante el segundo

El Maletilla lanceó al segundo de la tarde en su saludo capotero, bregándolo. Inició su labor de muleta doblándose con su adversario, ganándole terreno para llevárselo a los medios. Se decidió por el pitón derecho, en aquellos mismos terrenos, llevándolo de uno en uno, asegurando el pase, haciendo todo muy despacio. Cambió al toreo al natural, completando una serie de calado y determinación que fue reconocida. Continuó sobre el mismo pitón, llevando con firmeza a un toro que poco a poco se le iba yendo a las tablas, por lo que trató de tirar del animal para regresarlo a los medios. Resolvió una faena de muchas teclas en la que estuvo por encima con matices de torería. El animal acabó en tablas y El Maletilla culminó con algunos pases por abajo y una estocada con la que deslució.

Miriam Cabas, firmeza y valor seco ante el tercero

Miriam Cabas se estiró a la verónica con el primero de su lote y tercero de la tarde. Protagonizó un buen tercio de varas Alfredo Ruiz “El Miura” a lo que le siguió un lucido e importante quite de Cabas. Inició la faena doblándose con el, pasándolo por debajo para después rematar con torería aquel inicio que caló con fuerza en los tendidos. Continuó sobre el pitón derecho de un animal que siguió con celo la muleta de Miriam. Lo llevó con ritmo, ligando los pases, aunque con un peligro sordo en la que la avisó y la volteó. Se repuso y siguió sobre el derecho, aunque cada vez se le quedaba más encima. El ánima se fue viniendo a menos ajeno, pero Miriam lo mantuvo dentro de la faena, a pesar de ir herida, con raza y un valor seco que la hizo cuajar su labor, firme ante las complejidades que le planteó su adversario. Metió la mano con acierto.

El Solito, una buena labor empañada con el acero

El Solito bregó al cuarto de la tarde, después quiso desarrollar el tercio de banderillas ante un novillo muy agarrado al piso, teniendo que ponerlas a toro parado. Quiso empezar su faena con unos ayudados por alto para después rematarlo con torería en el tercio. Cambió los terrenos y se lo empezó a envolver sobre el pitón derecho en una tanda breve pero de asiento y definición. El animal le embistió despacio, por lo que los muletazos se desarrollaron a cámara lenta. Cambió al pitón izquierdo, cruzándose, apurándose en las distancias, llevándolo en largo, dejando pases de sabor y emoción. Se confió al rematar la tanda y lo volteó, aunque sin aparentes consecuencias. Cada vez se le quedaba más corto, ya metido en tablas, tratando de pasar por el pitón derecho a un novillo que ya no quería. Se tiró a matar a cuerpo limpio, metiendo bien la mano, pero siendo la estocada poco efectiva, lo que le obligó a descabellar.

Entrega de El Maletilla sin trascendencia en los tendidos

El Maletilla paró de rodillas al quinto de la tarde para después tratar de estirarse con él a base de verónicas. Lo lanceó y pasó. Brindó al público y comenzó su faena de muleta junto a las tablas, llegándole, haciendo todo muy despacio, pasándolo a pies juntos hasta rematar rodillas en tierra. Se fue más allá del tercio y se decidió por el pitón derecho, envolviéndoselo, llevándoselo a la cadera en el uno a uno ante un novillo que pasaba y obedecía al toque, pero que era muy irregular en su embestida, mirando y soltando la cara. Era parado y reservón, por lo que tuvo que hacerlo todo El Maletilla, quien no quiso mostrarlo también al natural, con la ligazón del uno a uno, llevándolo a base de mucha voz y firmeza. Falló con el acero.

Miriam Cabas, disposición y ambición ante el sexto

Miriam salió para torear al sexto después de haber pasado por enfermería. Lo bregó en su capote, tratando de pasarlo, aunque mostrándole muchas dificultades. Comenzó la faena de muleta con suave y ligero tanteo en el que lo pasó y midió hasta cambiarle los terrenos y definirse por el pitón derecho. Poco a poco, se fue haciendo con aquel novillo, robándole cada embestida, imponiéndose a base de hoz y toque firme en la cara. El animal era reservón y le costaba mucho seguir las demandas de la novillera, pero le dio tiempo y reestructuró para poder seguir llevándolo siempre con la muleta puesta adelante. No tenía demasiadas opciones con aquel animal, pero fue mayor la entrega y determinación de Miriam que le buscó las teclas, logrando muletazos de emoción y buen toreo. A la tercera logró la estocada.

LA RESEÑA


Plaza de toros San Marcos en Aguascalientes || Novilladas de Temporada 2026

Se lidiaron novillos de Campo Grande, que fueron complejos, dando pocas opciones en la tela, con muchas teclas que buscar y tocar.

  • Gustavo García «Solito», palmas y ovación;
  • Cristóbal Arenas «El Maletilla», palmas y silencio tras aviso;
  • Miriam Cabas, herida y ovación. 

Incidencias:

Jorge Delijorge, de la cuadrilla de El Maletilla, se desmonteró después del tercio de banderillas al segundo de la tarde en reconocimiento a su labor. También fueron reconocidos Yael Sanchez y Kevin García en el tercero de la tarde. Kevin Garcia volvió a desmonterarse tras una gran labor en banderillas en el quinto y sexto. Además, Eduardo Noyola también saludó una ovación por su labor con los palos.

La novillera española tuvo que pasar a la enfermería después de matar al tercero de la tarde, novillo que la hirió en la cara posterior del muslo derecho.

Parte médico: Miriam Cabas resultó herida por el tercero de la tarde, teniendo que ser atendida por el doctor David Martínez en la enfermería de la Plaza de Toros San Marcos de Aguascalientes una vez ejecutada la suerte suprema. Aunque salió a matar al sexto, el parte médico reza una cornada de 8 centímetros con dos trayectorias, de 5 centímetros ascendente en la cara posterior del muslo derecho. Finalizado el festejo se la traslada a la Clínica Guadalupe de Aguascalientes, donde será intervenida.