Francisco Martínez se impone con determinación y entrega y abre la Puerta Grande en Irapuato

Francisco Martínez se impone con determinación y entrega y abre la Puerta Grande en Irapuato

Por: Patricia Prudencio

Irapuato ha celebrado una corrida de toros mixta en la que el rejoneador Emiliano Gamero y los matadores de toros Antonio Ferrera y Francisco Martínez se midieron a los ejemplares de Garambullo. Los animales fueron variados en comportamiento, pero complejos, con muchas teclas e incluso con peligro sordo. Destacó el sexto, un toro premiado en el arrastre.

Gamero puso el lucimiento, las ganas y la entrega ante un primer toro algo ajeno a las demandas del rejoneador, que buscó la variedad y el calado con los tendidos, cortando una oreja. Hizo enloquecer a los tendidos con una labor de apelación directa hacia el público, con emoción en las banderillas cortas y largas, pero con los aceros empañó su labor. Antonio Ferrera mostró disposición y entrega ante un segundo toro complicado y de muchas teclas, que no le permitió la expresión en una faena en la que lo llevó por ambos pitones, tratando de bajarle la mano. El diestro lo hizo, lo mostró y abrevió sin poder encontrar expresión en el.

Francisco Martínez desarrolló una faena de emoción ante el tercero, pisando terrenos comprometidos, metiéndose entre pitones para cuajar una faena que empañó con los aceros. Ante el sexto hizo una gran faena a dos ritmos en la que después de pasarlo y probarlo, le dio ritmo y ligazón, aprovechando la inercia e incluso acortando las distancias, cuajando una labor breve pero intensa y llena de matices en la que le cortó las dos orejas. 

Gamero corta la primera oreja de la tarde

Emiliano Gamero recibió al primero de la tarde, un toro suelto y ajeno a las demandas del rejoneador que logró llamar su atención después de dos rejones de recibo. Después trató de encelarlo en sucesivas ocasiones, llevándolo a la grupa, pero se paraba y desligaba, por lo que fue complejo el lucimiento. Lo paró en los medios y al quiebro y una sutil arrancada fue desarrollando el tercio de banderillas, con acierto, determinación y cierta emoción con la que consiguió llegar a los tendidos. Quiso todos los palos los puso a tiro parado, tomando la medida a un animal que no le ayudó demasiado. Siguió emocionando en una labor larga bien elaborada y llevada en la que incluso se lució poniendo las banderillas al violín. Culminó tras brindar a su hijo por su cumpleaños, con un certero rejón de muerte.

Antonio Ferrera, entrega ante el complejo segundo

Antonio Ferrera salió con disposición, saludando al segundo de la tarde en un recibo variado y con mucho calado junto a las tablas, aprovechando la movilidad del animal. Comenzó la faena de muleta doblándose con el animal, obligándolo por abajo para llevarlo más allá del tercio. El animal se frenaba, muy agarrado al piso, aún así, a Ferrera le buscó las teclas y empezó a llevarlo sobre el pitón derecho. Continuó sobre el derecho dándole ritmo y ligazón, aprovechando la inercia, bajándole la mano en todo momento. Cambió al natural llevándolo de uno en uno, estructurando en cada pase la serie, marcando el trazo con la ayuda, haciendo más de lo que pudiera con el primero de su lote. Culminó con unos cuantos muletazos por abajo sobre el pitón derecho y una estocada certera en todo lo alto

Francisco Martínez desarrolla una gran faena que empaña con los aceros

Francisco Martínez saludó al primero de su lote con una larga cambiada de rodillas para después estirarse por verónicas en los medios. Protagonizó un gran tercio de banderillas e inició su faena agarrado a tablas después de brindar a Memo Ruenes (hijo). Lo llevó muy en línea, paralelo a tablas, ganándole terreno para seguir sobre el pitón derecho con gusto y largura, tocando y corriendo la mano. Cambió al natural, envolviéndoselo, pasándolo de uno en uno con pases largos y profundos que iniciaba después de echarle los vuelos con suavidad en la cara. Después de aquella serie y un molinete de rodillas tomó ritmo y forma una faena que estaba llegando con fuerza a los tendidos de la plaza de toros de Irapuato. El animal no tenía una embestida uniforme, pero seguía el engaño con ritmo y ligazón, permitiendo la expresión y el lucimiento de Martínez, que también arriesgó, ya que la embestida no era sencilla. Se metió entre pitones, pisó terrenos comprometidos y culminó con unos cuantos pases de rodillas en redondo y unas bernadinas. Falló con los aceros.

Gamero empaña su labor con el acero

Emiliano Gamero recibió al cuarto con la garrocha, corriéndole, fijándolo, encelándolo. Después de un certero rejón de muerte, cambió de caballo, pero el aspirante Carlos Vera, mientras hacía labores de auxiliador, perdió el equilibrio y quedó a merced de los pitones del de Garambullo. Tras aquellos momentos de tensión comenzó el tercio de banderillas, en el que Gamero se dispuso con emoción para dejar los palos. Los puso al quiebro e incluso pudo aprovechar la movilidad que le brindaba su oponente. Buscó desde la variedad el calado en los tendidos, dándole la espalda al toro antes de poner la banderilla, andándole. Le quitó incluso la cabezada para ponerlas al violín, apurando las distancias. Entre quiebros y piruetas en la cara del animal dio paso a las banderillas cortas, con las que el público enloqueció. No hubo acierto con los aceros y deslució su labor.

Ferrera, sin opciones ante el quinto

Saludó Antonio Ferrera al quinto. Se alcanzó la faena de muleta y el diestro se dispuso sobre el pitón derecho, bajándole la mano, acompañando la embestida, llevándolo en largo. Uno a uno fue construyendo las series, tratando de pasar a un toro que no terminaba de pasar y que no le brindaba más opciones que abreviar su labor y pasaportarlo.

Un rotundo Francisco Martínez corta las dos orejas al sexto

Francisco Martínez se fue directo a la puerta de chiqueros para saludar al sexto de la tarde, lo hizo con una larga cambiada en la que prácticamente se lo echó encima. Después siguió de rodillas junto a las tablas con varias largas cambiadas y un farol, rematando su salir capotero por verónicas desde los medios. Salió a por todas y así lo demostró durante las banderillas, tercio que culminó al violín. Tras brindar comenzó su labor de muleta de rodillas junto a las tablas, pasándolo por ambos pitones, esperándolo pacientemente, sin rectificar, para después levantarse y seguir toreándolo. Continuó sobre el pitón derecho, pidiendo calma en los tendidos, mientras lo llevaba a media altura. Le dio tiempo y sitio antes de cambiar al pitón izquierdo, con naturales largos en los que todavía le buscaba las teclas a su embestida. Con recursos y variedad cambió el ritmo de la faena, empezó a envolvérselo sobre el pitón derecho, con ritmo y transmisión, aprovechando la inercia. Le bajó la mano y se lo llevó a la cadera. Sin embargo, el animal empezaba a soltar la cara en sus salidas y a deslucir el trazo, por lo que empezó a desarrollar tandas cortas, así como las distancias. Culminó con una buena estocada.

LA RESEÑA


Plaza de toros “Revolución” de Irapuato (Guanajuato) || Corrida de Toros

Entrada: en una tarde agradable con más de media plaza

Se lidiaron toros de El Garambullo, bien presentados, variados en comportamiento, pero complejos, con muchas teclas e incluso con peligro sordo. Destacó el sexto, bravo de arrastre lento.

  • Emiliano Gamero, oreja y silencio;
  • Antonio Ferrera, ovación y silencio;
  • Francisco Martínez, ovación y dos orejas;