Morenito de Aranda pone el «broche de oro» a la Semana Cultural del Club Taurino Mazzantini con un lleno absoluto en Llodio

Morenito de Aranda pone el "broche de oro" a la Semana Cultural del Club Taurino Mazzantini con un lleno absoluto en Llodio

El Club Taurino Mazzantini de Llodio cerró ayer viernes, 28 de noviembre, una intensísima Semana Cultural registrando un *lleno absoluto en sus instalaciones. El encargado de clausurar este ciclo fue el matador de toros Jesús Martínez “Morenito de Aranda, quien protagonizó el quinto y último coloquio bajo la batuta y dirección del moderador bilbaíno Aitor Vian.

En un ambiente de gran expectación, el torero de Aranda de Duero se abrió en canal ante los aficionados alaveses. El acto comenzó con un recorrido por los momentos clave de su trayectoria profesional, donde el diestro rememoró con detalle la tarde de su alternativa en Valladolid y analizó la etapa en la que fue apoderado por la figura del toreo José Ortega Cano.

Hubo tiempo para analizar la épica y la dureza de la profesión a través de sus gestas en solitario. Morenito desgranó las sensaciones vividas en sus encerronas de Burgos, Vic-Fezensac y Talavera de la Reina, explicando la responsabilidad mental y física que conllevan este tipo de compromisos.

Emoción a flor de piel: Fandiño y Barrio

El coloquio alcanzó sus cotas más altas de emotividad cuando el diestro abordó la pérdida de compañeros en el ruedo. Morenito recordó con admiración su intensa rivalidad y profundo respeto hacia Iván Fandiño, destacando la verdad que el de Orduña imprimía a su toreo.

Sin embargo, el momento que encogió el corazón de los asistentes y puso los «pelos de punta» fue el relato sobre lo vivido la tarde del fallecimiento de Víctor Barrio en Teruel. Como testigo presencial y compañero de cartel aquella fatídica tarde, Morenito narró con crudeza y sentimiento los hechos, creando un silencio respetuoso y sobrecogedor en la sala.

La faceta ganadera y el futuro

Para finalizar, el burgalés mostró su vertiente más desconocida para el gran público: la de ganadero. Explicó con pasión los aspectos internos de la creación de su vacada, el día a día en el campo y, sobre todo, su labor de apoyo a los jóvenes novilleros, a quienes ofrece oportunidades en su finca para formarse, demostrando su compromiso con el futuro de la Fiesta.

Con este acto, que colgó el cartel de «no hay billetes», el Club Taurino Mazzantini culmina con éxito rotundo una semana cultural vibrante, reafirmando la afición taurina en Llodio y la calidad de su programación.

document.addEventListener('DOMContentLoaded', function() { if (window.innerWidth <= 768) { // Solo para pantallas móviles var sortableTables = document.querySelectorAll('.scporder-table tbody'); sortableTables.forEach(function(tbody) { new Sortable(tbody, { animation: 150, handle: '.scporder-handle', scroll: true, fallbackOnBody: true, swapThreshold: 0.65 }); }); } });