Por: Emilio Trigo
David de Miranda inicia una nueva etapa en su carrera taurina, marcada por un apoderamiento que ha sorprendido al sector: su alianza con el maestro Enrique Ponce. Una decisión que, según el propio torero, no solo le llena de ilusión, sino que representa una oportunidad única para crecer y evolucionar en el toreo.
“Estamos muy felices e ilusionados. El maestro Ponce ha sido una figura que marcó una época, y en este punto de mi carrera quiero aprender de alguien que conoce el camino para llegar a lo más alto”, explica De Miranda. El torero destaca que esta decisión, aunque meditada y compleja, responde a un criterio personal más que a conveniencias externas: “He tenido muchos ofrecimientos de casas importantes, de apoderados independientes. Al final me decidí por quien más me ha ilusionado y por quien ha mostrado más entrega y disposición por mi carrera. Ha sido una decisión del corazón”.
El torero confía en que la felicidad que siente se trasladará a la plaza y que este nuevo equipo le permitirá afrontar una temporada especial, coincidiendo con su décimo aniversario como matador de toros. “No me cabe duda de que en manos del maestro Ponce será, cuanto menos, una temporada muy especial. Él es un referente para todos, una auténtica institución en el mundo del toro”, añade.
El apoderamiento de De Miranda no se limita al maestro Ponce: también contará con la experiencia de Juan Ruiz Palomares, hijo del histórico apoderado de Ponce. Según el torero, esta combinación proporciona seguridad y garantiza un control exhaustivo de todos los detalles: desde la planificación de la temporada hasta la relación con la prensa y la gestión de los matices que exige una carrera en este nivel.
“Es un equipo completo. Tener a alguien con la experiencia de Juan Ruiz al lado de la cabeza visible que será el maestro Ponce nos da garantías de éxito y nos permite adelantarnos a muchas situaciones. Además, el diálogo de torero a torero, de maestro a maestro, enriquece y curtirá mi experiencia”, señala.
De Miranda asegura que esta temporada será decisiva para su evolución, y que no podría imaginar un mejor compañero de camino que Enrique Ponce: “Quién mejor que él para crecer y evolucionar manteniendo siempre mi personalidad. Estamos muy ilusionados de tener a mi lado a una máxima figura del toreo que me enseñará el camino para llegar a serlo”.

