Diego Sánchez de la Cruz: “Este pliego condena a la Misericordia a seguir bajo un modelo que ha fracasado ”

Diego Sánchez de la Cruz: “Este pliego condena a la Misericordia”

El debate sobre el futuro de la plaza de toros de Zaragoza ha encontrado en el análisis económico una de sus claves fundamentales. Para ello, el podcast de Torolive contó con la intervención de Diego Sánchez de la Cruz, analista económico, responsable de La Economía del Toro y uno de los mayores especialistas en gestión taurina, que puso el foco en las debilidades estructurales del pliego presentado por la Diputación Provincial de Zaragoza.

Sánchez de la Cruz recordó que allí donde se han corregido los modelos de licitación, la tauromaquia ha crecido, citando como ejemplo paradigmático la plaza de toros de Madrid. “En aquellas plazas donde se ha abandonado la subasta clásica, donde se ha liberalizado el precio y se ha facilitado la concurrencia, las cosas han ido a mejor”, explicó. Sin embargo, advirtió de que Zaragoza no sigue ese camino.

El economista fue especialmente crítico con la recuperación del modelo de subasta y con un diseño que, en su opinión, limita gravemente la entrada de empresas de primer nivel. “Este pliego vuelve a restringir la participación de compañías relevantes del sector, lo que dificulta aún más la recuperación de la Misericordia tras años de mala gestión”, señaló.

Uno de los conceptos más contundentes de su intervención fue el de “empresario aventurero”. Sánchez de la Cruz alertó del peligro de que alguna empresa decida concurrir al concurso en condiciones económicas insostenibles. “Aceptar un canon desproporcionado detrae recursos de la taquilla, perjudica a la empresa y acaba repercutiendo directamente en el aficionado”, afirmó, insistiendo en que el mayor riesgo es consolidar un modelo que va contra la libertad de empresa y la excelencia taurina.

Desde su punto de vista, el mejor escenario posible pasaría por un concurso desierto que obligara a replantear las condiciones. “Sería una llamada de atención clara para rediseñar un pliego que garantice un futuro digno para Zaragoza”, concluyó.

Tras el análisis económico, la tertulia continuó con Sergio Hueso (director de Torolive), Izan García y Jesús Nieto, que coincidieron en señalar la contradicción de un pliego pensado casi exclusivamente para maximizar ingresos, sin atender a las necesidades reales de la plaza ni de la afición. Se reconocieron algunos aspectos positivos, como que la Diputación asuma costes estructurales del inmueble —electricidad, agua, seguros o limpieza—, pero se subrayó que estos puntos no compensan los desequilibrios del conjunto.

Uno de los aspectos más cuestionados fue la ausencia de un tope máximo al canon, lo que abre la puerta a ofertas temerarias, así como la exigencia de presentar la Feria del Pilar en el mes de febrero, una condición que choca frontalmente con la realidad de una feria de final de temporada, marcada históricamente por sustituciones y ajustes de última hora.

La tertulia también puso el acento en la falta de sensibilidad taurina en la elaboración del pliego, denunciando la ausencia de consulta a profesionales del sector, ganaderos, toreros o escuelas taurinas aragonesas. “Da la sensación de que el documento lo ha diseñado alguien que busca únicamente recaudar, no recuperar la plaza”, se apuntó.

El debate concluyó con una reflexión compartida: la gestión de la Misericordia no puede seguir siendo rehén de decisiones políticas ajenas a la realidad del toreo. El futuro de San Jorge, de la Feria del Pilar y del propio coso zaragozano queda, una vez más, en el aire.