“Hace un año no me conocía nadie y ahora me veo anunciado en Valencia, en Arles, en Madrid y en Sevilla. Ha cambiado todo mucho y ahora es el momento de continuar sumando y subir escalones en mi profesión”. Habla Mario Vilau que tiene los cinco sentidos en el coso de la calle de Xátiva de Valencia donde hace este domingo su presentación. “Me ilusiona mucho, a pesar de mi corto bagaje aún, es un compromiso importante que me responsabiliza y que me sirve para seguir creciendo”, explica.
El diestro de Hospitalet se ha convertido en un novillero del que hablan los aficionados y que ha ilusionado a la afición catalana. “Es muy bonito lo que estoy viviendo”, reconoce. “Poco a poco me he ido ganando las cosas y aunque me queda muchísimo, veo que los esfuerzos merecen la pena. Estar en Valencia es una recompensa a tardes muy bonitas y de mucha entrega que viví la pasada temporada en la Comunidad Valenciana”, subraya.
Sincero, cabal, reflexivo. Mario Vilau se enfrenta a la primera plaza de primera de la temporada. “Estoy muy ilusionado y a la vez muy responsabilizado”, describe el novillero. “Es una novillada buena del Maestro Talavante, un cartel con alicientes para los aficionados. Voy con la idea de poner todo de mi parte, de no dejarme nada adentro y de hacer lo que hago cada vez que me visto de torero que es entregarme al máximo”, responde.
Su trayectoria hasta la fecha ha sido importante pero corta. Con caballos apenas ha toreado veinte novilladas con caballos, estamos frente a un novillero con muy buenas cualidades y que las lógicas carencias las suple con corazón. “El toreo es pureza pero también es entrega y es compromiso, sinceridad. El público y el toro te tienen que ver dándolo todo. La falta de oficio o de haber toreado más o menos, se puede suplir con ambición. Ojalá podamos dar una buena tarde de toros en Valencia y continuar la progresión artística a la quiero llegar”, afirma el novillero de Barcelona.

