Jaime Padilla corta una oreja tras una grave cornada en su bautismo de sangre en México

Jaime Padilla corta una oreja tras una grave cornada en su bautismo de sangre en México

El joven novillero Jaime Padilla protagonizó una tarde de enorme dimensión humana y taurina en la primera eliminatoria del Encuentro Mundial de Escuelas Taurinas, celebrada el martes 28 de abril en la Plaza de Toros San Marcos.

En una jornada marcada por la dureza, el valor y la entrega, el jerezano vivió la cara y la cruz del toreo: firmó una actuación de gran compromiso y acabó sufriendo una seria cornada que convirtió la tarde en su auténtico bautismo de sangre.

Ante novillos de El Batán, de comportamiento exigente y sin concesiones, Padilla dejó patente desde el primer momento su disposición. Frente al cuarto de la tarde, el alumno de la Escuela Taurina de Málaga dibujó un saludo capotero de buen trazo que despertó el interés de los tendidos.

Ya con la muleta, se encontró con un novillo complicado, de corto recorrido y exigencia constante. Lejos de ceder terreno, Padilla apostó por imponerse a base de firmeza, exposición y una voluntad inquebrantable, metido en terrenos de máximo compromiso.

Fue en ese contexto cuando sufrió una escalofriante cogida que hizo temer lo peor. El novillero fue trasladado a la enfermería, donde se le colocó un torniquete, pero en una demostración de casta regresó al ruedo para culminar la faena.

Con visibles limitaciones físicas, pero con la determinación intacta, logró estoquear a su oponente y cortar una oreja de enorme mérito, que fue recogida por Víctor Mora y llevada hasta la enfermería como símbolo de una actuación heroica.

Un percance serio, pero con pronóstico favorable

El parte médico, firmado por el doctor David Martínez, confirmó la seriedad del percance: una herida por asta de toro de aproximadamente 20 centímetros en la cara interna del muslo derecho, con trayectoria ascendente de 15 centímetros, aunque sin afectación vascular ni nerviosa.

Según explicó el facultativo, los músculos quedaron contundidos, pero no rotos, al separar la trayectoria de la cornada los distintos planos musculares sin dañarlos estructuralmente.

La intervención consistió en un lavado exhaustivo de la herida y la colocación de un drenaje cerrado. El pronóstico es favorable y, salvo complicaciones, el novillero podría recibir el alta hospitalaria en un plazo aproximado de dos días.