Nació en 1997 en una de las localidades jiennenses, Beas de Segura, donde el toro ocupa un lugar preferencial en la vida de sus habitantes desde hace siglos. Víctor del Pozo descubrió muy pronto que merecía la pena dedicar una vida a superar el miedo y a sentir esa indescriptible emoción delante de dos pitones, cuando se burla la muerte con un quiebro a cuerpo limpio. Fue recortador desde muy joven, y de los buenos. Ahora es ya un auténtico pozo de torería. El pasado miércoles 22 de abril tuvo el honor y orgullo de ser el pregonero de las Fiestas de San Marcos-2026 de su localidad, que están centradas en los toros ensogados.

No se quedó ahí la afición taurina de este joven beasense, porque a los 23 años de edad decidió ponerse un traje de luces de plata, para convertirse en uno de los mejores banderilleros en estos momentos, a pesar de su juventud y de su corta experiencia en los ruedos. Prueba de ello es que ha triunfado ya en la plaza más importante del mundo, la Monumental de ‘Las Ventas’.

Sus dos pares de banderillas en ese majestuoso ruedo al quinto toro del hierro nada menos que de ‘José Escolar’, en la tarde del pasado 3 de junio, en plena Feria de San Isidro, merecieron el aplauso unánime de la exigente y entendida afición madrileña. Con ello creo que ya está dicho casi todo. El resto de su labor con el capote en ese festejo, donde hizo el paseíllo a las órdenes del matador madrileño Gómez del Pilar, fue también reconocida por un público tan distinguido.

Los espectadores de Madrid ya habían visto antes las grandes cualidades de Víctor del Pozo como subalterno, tanto con los rehiletes como en la brega, pero en esa corrida dio una lección de lo que es citar de poder a poder, levantar los brazos cuadrándose en la misma cara del toro y colocar los dos garapullos en todo lo alto del morrillo del animal, saliéndose con gran torería de la suerte.

El capote también lo utiliza con una gran maestría este peón jiennense, siempre con las manos bajas, con los vuelos y con el temple necesario para enseñarle a embestir y humillar al morlaco. Tiene aún muchas temporadas por delante para afianzar y mejorar su técnica y cualidades, pero su capacidad y destrezas ya mostradas sorprende a sus tan solo 28 años de edad.

Por todo ello, Víctor del Pozo ha ido ya en cuadrillas de toreros tan importantes como Enrique Ponce. Empezó en 2020 con su paisano Alberto Lamelas, otro de los diestros a los que aún las grandes empresas taurinas no han hecho justicia por su gran esfuerzo, méritos y valor demostrados ante las ganaderías consideradas como más ‘duras’. Ha actuado después junto a otros matadores y novilleros, con los que ha alcanzado más éxitos de relevancia, como los logrados en los cosos de Huesca o Algemesí (Valencia), por poner sólo dos ejemplos.

Este subalterno de Beas de Segura, que cada tarde de corrida se encomienda a San Marcos, es un ejemplo del amor a la Tauromaquia en general, como seguidor y practicante de los ritos milenarios de los toros ensogados y los de lidia. Cuerda no le faltará para hacernos disfrutar mucho más a todos los que somos fieles de esta cultura tan extensa, como legendaria y universal.

La mayor de las suertes para este gran recortador y mejor banderillero, Víctor del Pozo, que a partir de ahora es también un distinguido y buen pregonero de las fiestas tan taurinas de su pueblo.