La Asociación El Toro exige integridad, diversidad y transparencia en Las Ventas

Las Ventas define los carteles del primer tramo de la temporada 2025

La Asociación El Toro de Madrid ha hecho público un extenso escrito en el que, fiel a su razón fundacional —la defensa del toro íntegro como eje vertebrador e irrenunciable de la Tauromaquia—, traslada a la empresa y a la Administración una serie de reflexiones y propuestas sobre la próxima Feria de San Isidro y sobre distintos aspectos estructurales de la Plaza de Toros de Las Ventas.

El colectivo subraya que sus consideraciones no obedecen a un ánimo de confrontación, sino a una “responsabilidad histórica” derivada de la condición de Madrid como primera plaza del mundo. En ese sentido, advierte de decisiones que, a su juicio, afectan “al núcleo mismo de la Fiesta” y comprometen la autoridad simbólica del coso venteño.

Críticas al cartel de San Isidro

Uno de los puntos centrales del escrito es el cartel anunciador de la Feria. Para la Asociación, el cartel de San Isidro no es un simple ejercicio creativo ni un soporte promocional, sino “una declaración institucional” que fija qué es lo esencial en la Tauromaquia.

Considera especialmente grave que la imagen prescinda del toro, al que define como “origen, medida y sentido del espectáculo”, y que su ausencia no responde a una cuestión estética, sino conceptual. A su entender, desplazar al toro de la representación oficial de la feria más importante del mundo altera el orden simbólico que sostiene la Fiesta y proyecta una concepción superficial del rito.

“Madrid no puede presentarse ante el mundo negando el fundamento que la define”, sostiene el escrito, que rechaza que esta decisión pueda interpretarse como modernización y la califica de vaciamiento del contenido institucional.

Configuración del ciclo y competencia real

En relación con la estructura del abono isidril, la Asociación detecta una “sensación de encorsetamiento” en determinadas fechas y una planificación que, según expone, parece orientada a proteger intereses concretos más que a fomentar una competencia abierta.

Reitera además la necesidad de una presencia más sólida de ganaderías toristas y de encastes minoritarios en el ciclo, entendiendo que la feria debe reflejar con fidelidad la riqueza genética del campo bravo y evitar la reiteración de perfiles uniformes que, a su juicio, empobrecen el contraste.

En este contexto, el escrito señala de forma expresa la situación de Andrés Roca Rey, cuya presencia, afirma, aparece limitada y estratégicamente situada dentro del conjunto del ciclo, sin duelos que generen verdadera rivalidad ni diversidad ganadera suficiente para validar su liderazgo en Madrid.

Frente a ello, pone como ejemplo la disposición de Antonio Ferrera, anunciado esta temporada con hierros de marcada personalidad como Palha, Partido de Resina y Adolfo Martín, interpretando esta apuesta como una exposición real al contraste de encastes.

También lamenta la escasa variedad ganadera en la corrida In memoriam dedicada a Ignacio Sánchez Mejías, al considerar que el carácter simbólico e intelectual del homenaje merecería una mayor pluralidad.

El ciclo torista de septiembre

A la espera de la programación de septiembre, la Asociación reclama que el denominado ciclo torista recupere personalidad y diversidad genética, evitando la repetición de nombres ya presentes durante la temporada.

Defiende que la corrida concurso debe funcionar como verdadero ejercicio comparativo entre encastes y no como reiteración de hierros ya anunciados, y que la novillada de seis ganaderías ha de convertirse en una plataforma real de visibilidad para vacadas con dificultades para lidiar en Madrid.

Tercio de varas y báscula en el patio de caballos

Otro de los ejes del escrito es la reivindicación de una regeneración profunda del tercio de varas, entendido como suerte esencial y no como trámite reglamentario.

En este sentido, la Asociación considera incomprensible que, tras más de noventa años de historia, Las Ventas carezca de una báscula permanente en el patio de caballos. Recuerda que el propio pliego de prescripciones técnicas obliga al adjudicatario a disponer de un sistema de pesaje para garantizar el cumplimiento del límite reglamentario de 650 kilos, y reclama su instalación inmediata como medida de transparencia y credibilidad institucional.

A su juicio, la existencia de una báscula eliminaría dudas sobre la proporcionalidad del enfrentamiento entre toro y caballo y demostraría que en Madrid el Reglamento no es una referencia formal, sino una norma de cumplimiento efectivo y visible.

Transparencia y publicación de actas

El colectivo insiste también en la necesidad de hacer públicas las actas de reconocimiento de reses y caballos —tanto aprobados como rechazados—, así como los análisis post mortem y los informes sobre la integridad de las astas.

“La transparencia no debilita la autoridad; la legitima”, subraya el escrito, que reclama mecanismos objetivos, permanentes y verificables en la primera plaza del mundo.

La Asociación concluye reafirmando que la centralidad del toro, la competencia real entre figuras, la diversidad genética del campo bravo, la integridad del tercio de varas y la aplicación rigurosa del Reglamento no son reivindicaciones accesorias, sino pilares sobre los que descansa la legitimidad de Madrid como plaza de referencia. Y advierte: “La autoridad de Las Ventas no se proclama: se ejerce”.