La ciudad de Toledo ha sido escenario este miércoles de una intensa jornada de análisis y reflexión en torno al toro bravo, celebrada en la Plaza de Toros de Toledo bajo el título “El toro bravo: ecosistemas agrarios, economía, cultura y sociedad”, con la participación de profesionales del ámbito ganadero, veterinario, institucional y académico.
El encuentro ha sido inaugurado por la directora general de Ordenación Agropecuaria, Lydia Benítez García, quien ha subrayado el peso estratégico del sector en Castilla-La Mancha, destacando que el toro bravo genera más de 400 millones de euros y cerca de 10.000 empleos, además de su papel clave en la conservación de la dehesa y la biodiversidad. La región cuenta actualmente con 203 explotaciones y más de 20.000 animales, consolidándose como referente nacional.
A lo largo de la jornada se han abordado cuestiones como la huella de carbono en la ganadería de lidia, la digitalización veterinaria y la evolución estructural del sector, poniendo el acento en su contribución a la sostenibilidad, la economía rural y la cohesión territorial.
Uno de los momentos más destacados ha sido la intervención de Antonio Martínez Iniesta, coordinador del capítulo de la Fundación Toro de Lidia en Albacete, asesor de la Plaza de Toros de Albacete y académico de la Academia de Gastronomía de Castilla-La Mancha. Bajo el título “El toro bravo: alma de un ecosistema, motor de una cultura”, ha ofrecido una visión integral del toro de lidia como eje medioambiental, económico y cultural, defendiendo su papel estructural en la conservación del medio rural y la identidad del territorio.
La jornada ha contado también con la participación de la Academia de Gastronomía de Castilla-La Mancha, que ha reforzado el vínculo entre gastronomía y tauromaquia a través de una degustación de carne de toro de lidia dirigida por el chef Adolfo Muñoz Martín. El presidente de la institución, José María San Román Águila, ha destacado el valor gastronómico y sostenible de este producto.
El encuentro ha concluido con una mesa redonda de ganaderos de referencia, que han aportado su visión sobre el presente y futuro del sector. El balance general ha reforzado una idea compartida: el toro bravo como elemento clave en la economía, el medio ambiente y la cultura de Castilla-La Mancha.

