Por: Germán Jiménez
La plaza de toros de Tafalla (Navarra) fue este sábado escenario de una cita importante, donde se corrió un encierro de enorme seriedad y trapío del hierro portugués de Palha, sinónimo de casta, emoción y riesgo. Frente a tan exigente corrida se erigieron tres toreros de talla mayor: Emilio de la Serna, Joselillo y Rubén Pinar, que rubricaron con su entrega una tarde de toros de auténtica verdad.
De la Serna y Pinar lograron premio, mientras que Joselillo, que se ganó a pulso idéntico reconocimiento, lo vio injustamente privado por la cicatería del palco en dos ocasiones. Pero más allá de la aritmética del resultado, la tarde quedó marcada por el derroche de torería, el poso de raza y la verdad de tres espadas que se entregaron sin reservas, regalando a Tafalla una gran tarde.
Nada más salir el serio ejemplar de Palha que abrió plaza obligó a Emilio Serna a tomar rápidamente el olivo. Fue alegre al caballo en dos ocasiones. Sentado en el estribo comenzó el torero su faena de muleta. Aunque se dejó, el animal tomaba el engaño sin humillar y en cada serie al tercer muletazo se desentendía. Pronto acabó yendo a la puerta de toriles. El torero mostró valor y mando en todo su trasteo, aunque a la hora de matar la espada le tocó hueso repetidas veces. Silencio tras un aviso.
Joselillo recogió con unas verónicas al segundo, un animal que tuvo mucha movilidad y que en la muleta embistió con aspereza. Mostró entrega y aguantó las dificultades de la res, que no tardó en dar síntomas de mansedumbre. Lo pasaportó de una estocada muy baja por lo que el palco no atendió a la perfección de oreja. Vuelta al ruedo.
3° Rubén Pinar se las vio con un tercer toro de mejor calidad en su embestida. Sin quitarle nunca la muleta de la cara consiguió enjaretarle varias meritorias series de muletazos en una faena que fue de menos a más y en la que las mejores series fueron sobre el pitón derecho. En su buena actuación demostró su gran capacidad torera. Mató de un certero estoconazo y un descabello. Oreja.
4° Emilio de la Serna comenzó en tablas y con un pie sobre el estribo su faena al cuarto en la que cuajó muy buenas series tanto en redondo como al natural, pisando terrenos a veces muy comprometidos y llegando incluso a echarse de rodillas. Ya en la misma puerta de toriles le hilvanó un circular invertido y se dio un arrimón final que concluyó con un desplante arrojando la muleta y poniéndose de rodillas ante los pitones de la res. Rodó al toro sin puntilla de una estocada entera caída. Oreja.
5° El quinto repitió sus embestidas al capote que le presentó Joselillo y protagonizó un gran tercio de varas en el que acudió con alegría dos veces al encuentro con el varilarguero y haciendo pelea de bravo. Joselillo inició con unos doblones su faena de muleta yéndose a la boca de riego. Si bien el morlaco sa tragaba los muletazos salía siempre de los mismos echando la cara arriba. Faena de quietud y firmeza, encontrando siempre la perfecta colocación al realizar las diferentes suertes. Fulminó al morlaco de una estocada entera desprendida. Vuelta tras petición.
6° Rubén Pinar saludó a la verónica al enorme toro que salió en sexto lugar. Muleta en mano estuvo muy solvente consiguiendo enjaretar al toro algunos muletazos con mucho temple a un toro que metía bien la cara. Una faena la suya que trasnmitio verdad y emoción a los tendidos, hilvanando algunos bellos naturales ayudados en una muy buena faena en la que combino su toreo de valor con sublimes gotas de toreo profundo. Mató de pinchazo y más de media en buen sitio. Ovación tras un aviso.
LA RESEÑA
Plaza de toros de Tafalla (Navarra) || Segunda de la Feria de San Sebastián y la Virgen de la Asunción
Entrada: Media plaza
Se lidiaron toros de Palha,
- Emilio Serna, Silencio tras un aviso y Oreja;
- Joselillo, Vuelta al ruedo y Vuelta tras petición;
- Rubén Pinar, Oreja y Ovación tras aviso;

