Villaseca de la Sagra vivió este jueves una nueva jornada de gran contenido y reflexión dentro de sus XXV Jornadas Taurinas, con un protagonista de excepción: Victorino Martín García, figura clave del campo bravo contemporáneo y actual responsable de uno de los hierros más influyentes de la tauromaquia moderna.
Bajo el título “Albaserrada, singularidad y esencia de la casta brava”, el ganadero ofreció una intervención cargada de conocimiento, memoria y análisis en la que diseccionó con detalle los orígenes, la evolución y la identidad del histórico hierro de la A coronada, uno de los emblemas más reconocibles del campo bravo español.
Durante la charla, Victorino Martín explicó cómo se configuró la ganadería a partir de sus distintas procedencias, profundizando en la base genética del encaste Albaserrada y en las decisiones de selección que marcaron el rumbo de la casa ganadera. Con claridad y rigor, fue desgranando las diferentes ramas que confluyeron en la formación del hierro, detallando el origen de cada línea y cómo, a través de décadas de trabajo, se consolidó un tipo de toro con personalidad propia.
La jornada adquirió también un marcado tono humano cuando el ganadero recordó la figura de su padre, el inolvidable Victorino Martín Andrés, uno de los grandes genios del campo bravo del siglo XX. En este sentido, compartió con el público lo que ha supuesto para él continuar con un legado ganadero de tanta trascendencia.
“Ser hijo de un genio es una responsabilidad enorme, pero también un privilegio”, vino a expresar durante una intervención en la que evocó enseñanzas, anécdotas y vivencias que marcaron su forma de entender el toro bravo y la responsabilidad de mantener viva una ganadería histórica.
El ganadero reflexionó además sobre la importancia de preservar la pureza del encaste y la fidelidad a un concepto claro de bravura, defendiendo la necesidad de conservar la diversidad genética del campo bravo como una de las grandes riquezas de la tauromaquia. En este sentido, subrayó que el toro de Victorino Martín es el resultado de años de selección basada en el comportamiento, la casta, la emoción y la capacidad de transmitir en la plaza.
A lo largo del coloquio alternó explicaciones técnicas con recuerdos personales y episodios ligados a algunas de las tardes más importantes protagonizadas por su ganadería, configurando una intervención tan didáctica como apasionada que permitió a los asistentes adentrarse en los entresijos de una de las casas ganaderas más emblemáticas del campo bravo.
El público, que llenó el auditorio, volvió a demostrar el enorme interés que despiertan estas jornadas, convertidas ya en un referente del calendario cultural taurino por la calidad de sus ponentes y la profundidad de los temas abordados.
Con esta sesión dedicada al encaste Albaserrada, las XXV Jornadas Taurinas de Villaseca de la Sagra continúan consolidando su prestigio como espacio de reflexión y divulgación en torno a la tauromaquia.
Las jornadas afrontan ahora su última cita, que pondrá el broche de oro a esta edición tan especial marcada por las bodas de plata del ciclo. El cierre llegará mañana con la presencia de Enrique Ponce, protagonista de la charla titulada “La maestría de una gran figura del toreo”, una jornada final que promete convertirse en uno de los momentos más esperados de esta semana dedicada al conocimiento y la defensa de la tauromaquia.



