Madrid encontró por fin una tarde de emociones verdaderas. De las que dejan sangre, polémica y poso. De las que dividen a los tendidos, obligan a generar tertulias al salir de la plaza y recuerdan que la tauromaquia no es un ejercicio de estética vacía, sino un territorio donde conviven la verdad, el valor, el desorden y la bravura. Todo eso ocurrió en una corrida de El Torero que tuvo un toro extraordinario —“Encarcelado”, tercero de la tarde— y un nombre propio por encima de todos: Fortes.
El malagueño firmó la actuación más conmovedora de la corrida. Y lo hizo desde el dolor. Primero, sufriendo un durísimo percance con su primero, un toro que ya había apuntado clase en el saludo capotero y que terminó levantándolo violentamente por el pitón derecho en plena faena. No fue una sola vez. Volvió el toro a prenderlo después, dejando una imagen de enorme crudeza. Fortes, visiblemente mermado, herido y golpeado, se mantuvo en el ruedo con una entereza sobrecogedora antes de irse a por la espada entre la ovación de Madrid.
Lo extraordinario llegó después. Porque tras pasar por la enfermería y ser intervenido, regresó para enfrentarse al quinto. Y allí apareció el torero profundo, sereno y artista que Madrid siempre intuyó en él. El quinto fue un toro bravo en el caballo y con gran clase por el izquierdo, y Fortes lo entendió perfectamente. Todo ocurrió al natural: muletazos de uno en uno, cosidos con suavidad, rematados detrás de la cadera y cargados de expresión. No hubo estridencias ni acelerones. Hubo pulso, temple y autenticidad. Madrid rugió con aquellos naturales lentos y sentidos de un torero roto físicamente pero entregado espiritualmente. La oreja tuvo el peso de las actuaciones que nacen desde la verdad.
Pero la corrida ya había encontrado antes su gran argumento ganadero. “Encarcelado”, tercero de la tarde, fue un toro bravo de verdad. Tuvo ritmo, alegría, humillación y un motor interior que le permitió llegar al final de la faena sin rajarse. Fernando Adrián lo recibió con enorme suavidad a la verónica y el toro confirmó su calidad desde el inicio.
La faena dejó sensaciones encontradas. Adrián firmó series de mérito y momentos importantes, pero no terminó de convencer a los tendidos más exigentes por una colocación frecuente al hilo, con tendencia a desplazar al toro hacia fuera y a un toreo más efectista que de gobierno. Madrid protestó parte del planteamiento, sobre todo cuando aparecieron circulares y recursos de impacto. Aun así, la obra tuvo peso suficiente para una oreja, mientras el toro fue ovacionado en el arrastre.
El sexto volvió a dividir la plaza. Fernando Adrián apostó por una faena de cercanías ante un toro que se fue apagando poco a poco. Hubo disposición, pero también reapareció el debate sobre colocación y ventajas. La petición de oreja fue atendida tras una estocada defectuosa.
Diego Urdiales dejó el perfume del toreo caro en una tarde compleja. Su primero fue un toro imposible por la condición y el viento, reducido al oficio. En el cuarto apareció su mejor versión: temple, naturalidad y naturales de una pureza extrema, especialmente por el pitón izquierdo, donde sometió la embestida con suavidad y cadencia. La estocada, de ejecución perfecta, puso el broche a una actuación de gran categoría.
La tarde dejó también la dramática imagen de Curro Javier, cogido de forma violenta al intentar repetir un segundo par de banderillas al sexto, teniendo que ser trasladado a la enfermería.
Madrid salió hablando de muchas cosas: del valor conmovedor de Fortes, del gran toro de El Torero, de la polémica en torno a Fernando Adrián, de la torería eterna de Urdiales. Pero, sobre todo, de que por fin hubo una corrida donde pasaron cosas de verdad.
LA RESEÑA
Plaza de toros de Las Ventas (Madrid) – Corrida de Toros || Séptima de la Feria de San Isidro 2026
Entrada: Lleno de ‘No Hay Localidades’ (22.964 aficionados)

Ganadería de EL TORERO,

DIEGO URDIALES (Verde y Oro)
- Primer toro: SILENCIO
- Cuarto toro: OVACIÓN CON SALUDOS

FORTES (Nazareno y Azabache)
- Segundo toro: OVACIÓN CON SALUDOS
- Quinto toro: OREJA

FERNANDO ADRIÁN (Malva y Plata)
- Tercer toro: OREJA TRAS AVISO
- Sexto toro: OREJA









