El concurso público para la gestión de la Plaza de Toros de Zaragoza ha quedado finalmente reducido a un mano a mano entre la sociedad formada por Toño Matilla y Ramón Valencia, y la empresa Tauroemoción, dirigida por Alberto García. El plazo de presentación de ofertas concluyó este lunes a las 14:00 horas, confirmando que únicamente estas dos candidaturas optarán a la explotación del coso de la Misericordia.
La escasa concurrencia contrasta con el interés inicial mostrado por varias empresas del sector antes de la publicación del pliego de condiciones. Las bases del concurso fueron duramente cuestionadas por ANOET, que llegó a calificarlas de perjudiciales para la tauromaquia, lo que provocó un profundo malestar entre los principales operadores taurinos. La entrada en el proceso de Tauroemoción se produjo en el último momento, después de que durante semanas se diera por hecho un posible plante colectivo del sector.
Su decisión ha configurado un escenario final de competencia directa frente a la propuesta empresarial liderada por Matilla y Valencia, en un contexto marcado por la tensión entre la administración convocante y los profesionales taurinos. Otro de los aspectos más relevantes del proceso ha sido la negativa de figuras destacadas como Andrés Roca Rey y Juan Ortega a firmar cartas de compromiso para actuar en la próxima Feria del Pilar, un requisito incluido en el pliego. La ausencia de estos avales artísticos ha evidenciado el desacuerdo de importantes nombres del escalafón con las condiciones planteadas.
El concurso entra ahora en su fase decisiva, en la que la Diputación Provincial deberá analizar ambas propuestas para determinar quién asumirá la gestión de una de las plazas más emblemáticas del calendario taurino español, en un proceso que ha estado rodeado de una inusual controversia desde su origen.

