Gran tarde la vivida el pasado sábado en la plaza de toros de Ejea de los Caballeros (Zaragoza), donde se lidiaron cinco imponentes novillos de Don Bernardino Píriz, de Olivenza, que ofrecieron bravura y casta, destacando especialmente el tercero, premiado con la vuelta al ruedo.
La emoción se desbordó con los triunfos de Asier Abadiano (ET Oscense) y Cristóbal Granero (ET de Alicante), que abrieron la puerta grande tras cortar dos orejas cada uno. Sin embargo, uno de los nombres que dejó huella sin rubricar su entrega con trofeos fue Pedro de la Hermosa, de la Escuela Taurina de Guadalajara.
Pedro firmó una faena de enorme profundidad, con momentos de torería que calaron en los tendidos. Su temple, su concepto clásico y su valor en la cara del novillo lo señalaron como novillero a seguir muy de cerca. Solo el fallo con la espada le impidió acompañar a sus compañeros en la salida a hombros.
Iker Rodríguez (ET de Valencia), por su parte, también se dejó algún trofeo por el mal uso del acero, aunque dejó buenas sensaciones.
Una tarde llena de emoción, entrega y buen toreo, con un encierro de lujo y jóvenes promesas que apuntan alto. Enhorabuena a las Escuelas Taurinas participantes y al ganadero por el bravo lote lidiado.

