Foto: Julián Velasco
El matador de toros José Arcila protagonizó este miércoles uno de los momentos más intensos de la Feria del Café de Manizales, tras resultar herido de gravedad y regresar al ruedo para completar su compromiso. El percance se produjo durante la lidia del primer toro de su lote, cuando el diestro colombiano fue alcanzado en el muslo derecho. La herida, según el parte médico preliminar, fue una cornada de 20 centímetros en la cara posterior del muslo derecho, lo que obligó a su inmediato traslado a la enfermería de la plaza.
Sin embargo, Arcila decidió no ser operado en ese momento y volvió al ruedo con un vendaje compresivo, visiblemente afectado en la movilidad, para estoquear al quinto toro de la tarde. Su determinación fue reconocida por el público, que siguió con atención la faena, marcada por la entrega y el sentido del deber profesional. Tras una labor de oficio, Arcila mató con eficacia y obtuvo una oreja, cerrando una actuación que tuvo más de heroicidad que de lucimiento y que fue premiada por su gesto torero.

