Foto: Camilo Díaz
El matador de toros Juan de Castilla ha sufrido un grave percance este lunes en la Feria de Manizales, durante la lidia del tercer toro de la corrida perteneciente a la ganadería de Santa Bárbara. El incidente se produjo cuando el diestro colombiano acudió al quite para auxiliar a uno de sus banderilleros.
En el intento de socorro, y con el ruedo muy afectado por la lluvia, el torero perdió la verticalidad y fue prendido con violencia por el astado, que lo lanzó por los aires en una escena de enorme dramatismo, causando gran preocupación en los tendidos. De inmediato fue conducido a la enfermería de la plaza. Una vez atendido por el equipo médico, se le diagnosticó una fractura abierta de tibia en la pierna izquierda, así como una cornada en el muslo derecho con orificio de entrada y salida, acompañada de un extenso desgarro muscular.
Además, presentaba diversas contusiones repartidas por todo el cuerpo como consecuencia de la fuerte voltereta. El parte médico señala que el torero ingresó consciente en la enfermería con una herida por asta de toro en la cara posterolateral del muslo derecho, con importante afectación muscular y salida en la cara anteroposterior, además de un hematoma muscular severo. En la pierna izquierda se objetivó una fractura abierta de tibia de grado I, manteniéndose en todo momento los pulsos periféricos.
El equipo médico procedió a la estabilización de la fractura por parte de los servicios de traumatología, bajo sedación controlada por anestesia, así como a la limpieza quirúrgica y revisión de las heridas del muslo, con la intervención de los equipos de cirugía general y vascular.
Tras una primera atención en la plaza, Juan de Castilla fue trasladado de urgencia al Hospital Santa Sofía, acompañado por cirujanos y anestesista, donde quedó ingresado para una evaluación más exhaustiva y el tratamiento definitivo de las lesiones. El grave percance marcó de manera dramática el desarrollo de la corrida y provocó una honda impresión en la Feria de Manizales.

