El campo bravo volvió a ser escenario de aprendizaje y pasión con una nueva jornada de tentadero protagonizada por la Escuela Taurina de Guadalajara y la Escuela Taurina de Huesca, que compartieron experiencia en la ganadería de Hermanos Marcen.
La jornada, celebrada en un ambiente de compañerismo y exigencia, permitió a los alumnos medirse ante animales de excelente juego, que ofrecieron clase, transmisión y bravura en sus embestidas. Una oportunidad única para seguir puliendo técnica, valor y expresión artística en un entorno ganadero de primer nivel.
Desde ambas escuelas se valoró muy positivamente la tienta, no solo por la calidad del ganado, sino también por la importancia de este tipo de convivencias entre centros de formación taurina, que enriquecen la preparación de los futuros toreros.
Una jornada de campo que deja huella, tanto en los profesionales como en los alumnos, y que reafirma la apuesta por el trabajo serio y constante desde la base.

