La Sevilla taurina volvió a vestirse de gala para celebrar el XL Aniversario de los prestigiosos premios ‘Puerta del Príncipe’, instituidos por El Corte Inglés hace ahora cuatro décadas. El majestuoso Patio de la Montería del Real Alcázar de Sevilla acogió una ceremonia cargada de simbolismo, memoria y reivindicación de la tauromaquia como una de las grandes señas de identidad de la ciudad.
En una noche marcada por los homenajes y el recuerdo de grandes páginas de la historia taurina sevillana, volvió a sobresalir con fuerza propia el nombre de David de Miranda. El diestro onubense recogió, por segundo año consecutivo, el trofeo que le acredita como máximo triunfador de la Feria de Abril, reafirmando así el extraordinario momento que atraviesa su carrera.
La dimensión del reconocimiento adquiere todavía mayor relevancia al convertirse nuevamente en el único espada capaz de abrir la Puerta del Príncipe en las ediciones de 2025 y 2026, una hazaña reservada únicamente a los nombres más importantes de la historia de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla.
La regularidad, firmeza y capacidad del torero de Trigueros para conectar con los tendidos sevillanos le han permitido enlazar dos temporadas memorables en el Coso del Baratillo, donde ha firmado actuaciones de enorme peso artístico y emocional. Sevilla, considerada una de las plazas más exigentes del mundo, ha terminado por rendirse al concepto clásico y templado de David de Miranda.
La gala sirvió además para recorrer buena parte de la historia reciente de la tauromaquia sevillana. Entre los asistentes destacó la presencia de Juan Antonio Ruiz Román ‘Espartaco’, uno de los grandes triunfadores históricos de unos premios nacidos en los años ochenta.
Junto a él acudieron numerosos nombres propios del toreo como Manuel Jesús ‘El Cid’, Juan José Padilla, Francisco Rivera Ordóñez, Pablo Aguado o Salvador Cortés, en una velada marcada por la nostalgia y el reconocimiento a toda una tradición taurina.
Uno de los momentos más emotivos llegó con el homenaje tributado a Curro Romero, quien recibió un Premio de Honor en reconocimiento a su legado artístico y sentimental. El maestro de Camas, acompañado por Carmen Tello, recibió una cerrada ovación a su llegada al recinto.
La ceremonia, conducida por el periodista José Antonio Rodríguez, estuvo marcada también por el recuerdo constante a la actuación de Morante de la Puebla durante la pasada Feria de Abril. Aunque el torero cigarrero no pudo asistir debido a la recuperación de la grave cornada sufrida en Sevilla, fue reconocido con los premios a la mejor faena y al mejor toreo de capote del ciclo.
Además de David de Miranda y Morante, el jurado distinguió a otros protagonistas de la feria. La ganadería El Parralejo fue premiada por el mejor toro del serial; el banderillero Antonio Chacón recibió el reconocimiento al mejor subalterno; Manuel Escribano obtuvo el galardón a la mejor estocada; y Andy Cartagena fue reconocido como mejor rejoneador.
La noche concluyó con la tradicional fotografía de familia y una recepción en los jardines del Real Alcázar, convertidos nuevamente en punto de encuentro de aficionados, profesionales y personalidades vinculadas al mundo del toro. Pero entre todos los nombres propios de la velada, el eco triunfal volvió a quedar ligado al de David de Miranda, protagonista indiscutible de una nueva página dorada en la historia reciente de la Feria de Abril.

