Gómez del Pilar y Juan de Padua han decidido cerrar una etapa de enorme recorrido en sus respectivas trayectorias. Después de dos décadas de relación profesional, torero y apoderado separan sus caminos de mutuo acuerdo.
Ambas partes han anunciado la decisión mediante un comunicado conjunto en el que destacan el respeto, el agradecimiento y la confianza mantenidos durante todos estos años.
El vínculo entre ambos se remonta a la etapa de Gómez del Pilar como novillero sin caballos, mucho antes de consolidar su carrera como matador de toros. Desde entonces, Juan de Padua ha acompañado de manera constante el desarrollo profesional de Noé Gómez Rodríguez, en una relación construida sobre la perseverancia y el trabajo continuado.
El propio torero ha querido agradecer públicamente el trato recibido no solo por parte de su apoderado, sino también por su familia, subrayando el respaldo recibido desde sus primeros pasos en la profesión.
La ruptura se produce en términos cordiales y sin reproches. Tanto Gómez del Pilar como Juan de Padua se desean la mayor de las suertes en la nueva etapa que cada uno emprende por separado.
Se cierra así una de las relaciones de apoderamiento más longevas y estables de los últimos años, con veinte temporadas de camino compartido detrás.

