Por: Nerea Fernández
Abrió plaza «Ciervo», cárdeno bragado meano de Machamona, un toro que ya desde su salida evidenció limitaciones en la locomoción al arrastrar ligeramente la mano derecha. Se quedó corto en los lances de recibo y tampoco terminó de emplearse en el caballo, donde empujó con un solo pitón en un puyazo además caído. Tras un quite por delantales, Alejandro Marcos brindó la faena a Diego Urdiales antes de iniciar su labor muletera con la franela alta.
El de la Fuente de San Esteban se mostró firme y dispuesto ante un oponente noble pero deslucido, que no humillaba, tendía a quedarse a mitad del viaje y soltaba derrotes altos al final de cada muletazo. Ni siquiera al natural logró el astado recorrer mayor distancia, manteniendo siempre esa embestida informal y distraída, más pendiente de cuanto ocurría a su alrededor que de la muleta que le ofrecían. Todo quedó, por tanto, del lado de la entrega y la actitud del salmantino, que sostuvo el pulso de una faena de escasas opciones. Un pinchazo previo a una espada casi entera, ligeramente baja y tendida aunque efectiva, dejó el premio en una vuelta al ruedo.
«Calderero», colorado de Los Eulogios, fue finalmente el segundo de la tarde tras haberse corrido el turno por un error en la salida de los toros, una de esas incidencias aparentemente menores que pueden alterar el ritmo y la preparación de una tarde. De notable presencia y lámina muy seria, el astado dejó una excelente impresión de salida, acudiendo largo y alegre al capote de Álvaro Burdiel, que lo recibió con buen aire y sentido del temple. En varas recibió un puyazo inicialmente bajo y delantero que posteriormente fue rectificado.
Comenzó su faena de muleta de rodillas, buscando aprovechar las buenas condiciones de un toro que apuntaba virtudes, aunque andaba justo de fuerzas. De haber contado con un punto más de poder, el de Los Eulogios habría alcanzado cotas muy altas. En uno de los compases de la faena llegó el momento de mayor compromiso, cuando el animal se quedó corto y dejó a Burdiel a su merced, resolviendo el torero la situación con serenidad y recursos. Superado el percance, llegaron los mejores pasajes de la labor, especialmente una serie de mano derecha en la que logró bajarle la mano y someter una embestida que hasta entonces había mantenido interés. Sin embargo, a partir de ese momento el toro comenzó a rajarse de manera evidente hasta buscar refugio en tablas. La querencia fue tan acusada que, con el matador ya cuadrando para entrar a matar, el animal terminó refugiándose en el interior de la plaza. Burdiel se mostró entonces muy hábil para resolver la situación y rubricó su actuación de una estocada entera, ligeramente trasera y desprendida. La petición de oreja, algo tibia, no fue atendida por la presidencia, quedando el premio en una vuelta al ruedo para el torero tras una actuación de mérito ante un toro que fue de más a menos.
LA RESEÑA
Plaza de toros de Daganzo de Arriba (Madrid) – Corrida de Toros – Sábado 13 de junio || Primera de la segunda fase de la Copa Chenel 2026
Entrada: Casi plaza llena.
Se lidian toros de Los Eulogios (2º, 3º y 4º) y La Machamona (1º, 5º y 6º)
- ALEJANDRO MARCOS, Vuelta al ruedo
- MANUEL DIOSLEGUARDE, Vuelta al ruedo
- ÁLVARO BURDIEL,
Incidencias: Antes de romper el paseíllo sonaron los acordes del Himno Nacional de España.

