Villarrobledo recuperará los festejos taurinos con el toro como uno de los grandes argumentos de la tarde. La corrida de Peñajara reseñada para el próximo 17 de agosto presenta seriedad, cuajo y unas hechuras acordes a una cita que ha despertado una notable expectación en la localidad manchega.
La ganadería que dirige Antonio Rubio llevará hasta Villarrobledo un encierro variado de tipos, pelajes y sementales, manteniendo esa personalidad que ha convertido a Peñajara en una divisa especialmente reconocible para el aficionado.
Será una corrida con presencia y marcada vocación torista, llamada a poner exigencia a una terna de amplio oficio.






En el cartel harán el paseíllo Antonio Ferrera, Manuel Escribano y Javier Cortés, tres toreros con perfiles diferentes pero especialmente acostumbrados a medirse con corridas de este corte.
El festejo tendrá además un significado especial por suponer el regreso de la actividad taurina a Villarrobledo, una reapertura que encuentra en Peñajara uno de sus principales reclamos.
El próximo lunes, la plaza volverá a abrir sus puertas. Y lo hará con una corrida de las que empiezan a hablar antes incluso de salir por chiqueros.

