La noche tuvo en Aarón Palacio uno de sus nombres propios. El maño calentó los tendidos marbellís desde el recibo al tercero, con varios faroles de rodillas junto a tablas, y mantuvo la intensidad en un quite por chicuelinas antes de iniciar también de rodillas la faena de muleta. El toro, noble y enclasado, acusó después la exigencia del comienzo y fue viniéndose abajo, pero Aarón Palacio sostuvo la conexión con el público a base de entrega, frescura y seguridad. Remató por mondeñinas y, tras una estocada al segundo intento, cortó dos orejas. En el sexto volvió a mostrar una versión madura y torera, primero con dos tijerillas con una rodilla en tierra y después con una faena que fue creciendo tras un arranque algo acelerado. Poco a poco se centró, ligó series por ambas manos ante un toro manejable y paseó una oreja.
José María Manzanares firmó una actuación de gran empaque frente al segundo, un toro de mayor movilidad, nobleza y ritmo, al que toreó con estética y medida por ambos pitones. Lo mejor llegó sobre la diestra, con tandas de mucha nota y expresión, antes de una estocada tendida que le valió las dos orejas. En el quinto volvió a entender con inteligencia a un toro justo de presencia, suelto de carnes y lavado de cara, pero con movilidad y calidad. El alicantino le dio el trato exacto para que esas virtudes aparecieran, especialmente en series ligadas por la derecha que tuvieron eco en los tendidos. Sin embargo, el fallo con los aceros le dejó sin premio y todo quedó en silencio.
Morante de la Puebla dejó la impronta de su torería en los dos primeros turnos de la noche. Con el primero, un toro bajo y armónico de hechuras que salió abanto pero con buen embroque, firmó verónicas de gran sabor y después una faena de gusto, suavidad y medida ante un animal con clase, aunque sin entrega plena y con embestidas a veces inciertas. Al natural dejó pasajes de bello trazo antes de enterrar el acero a la primera. En el cuarto, justo de presencia, raza y fuerzas, volvió a tirar de personalidad para inventarse una faena a base de paciencia, sello y conexión con los tendidos. Una serie final de naturales y los molinetes elevaron el tono de una labor rematada con una estocada desprendida.
LA RESEÑA
Plaza de toros de Marbella (Málaga) – Corrida de toros || Corrida de Candiles 2026
Entrada: Lleno de ‘No hay localidades’
Se lidiaron toros de Cayetano Muñoz, desigual de presencia y fondo, con nobleza y clase en varios ejemplares, movilidad aprovechable en los lotes de Manzanares y Aarón Palacio, y menos raza y fuerza en otros pasajes
- MORANTE DE LA PUEBLA : Oreja y Oreja
- MANZANARES : Dos orejas y Silencio
- AARÓN PALACIO : Dos orejas y Oreja;
Incidencias: El paseíllo comenzó con unos minutos de retraso debido a la gran afluencia de publico en los accesos de la plaza. Al finalizar el paseíllo, sonaron los acordes del Himno Nacional de España. Antes de la salida del primer toro, se realizó un homenaje y reconocimiento al maestro Manolo González, a quien va dedicada la temporada marbellí.

