A quiénes sean lectores habituales de ToroLive quizás les suene mi nombre o el nombre de esta columna de opinión. Efectivamente, tras un tiempo apartado de este medio, regreso para escribir quincenalmente. Por suerte o por desgracia para usted, lector, tendrá cada dos martes una nueva Firma por leer, amén de las crónicas de cuántos festejos pueda presenciar.
Desde que dejé ToroLive, mis gustos han cambiado poco: defensor del Toreo en mayúsculas, es decir, del clásico, me encuentro entre esa selecta minoría de aficionados que degustamos las chicuelinas de Pablo Aguado y los trincherazos de Juan Ortega como si de un sorbo de la más exquisita manzanilla se tratara. Por supuesto, el buen hacer de Diego Urdiales con la zurda me sobrecoge tanto como ver acercarse el plateado paso del Señor de Pasión en la tarde del Jueves Santo hispalense, y celebro cada triunfo de aquel Genio que reside en La Puebla del Río como si fuera el penalti de Miranda que le dio al Real Betis Balompié la Copa de su Majestad en 2023. Como ven, mis gustos y prioridades están bien definidas: el toreo clásico, las cofradías de negro, el Real Betis y la manzanilla en rama. Soy una persona fácil de contentar.
Para el que no me conozca, quizás le interese saber que mi plaza de cuna es Granada, esa en la que, en menos un mes, Carlos Tirado, Julio Norte e Iván Rejas trenzarán el paseíllo que dé el pistoletazo de salida a la Feria del Corpus Christi de este 2026, de la que ya les hablaré cuando a su debido tiempo. No es extraño tampoco que me deje caer por otras plazas andaluzas, como Jaén, la Maestranza o la siempre admirada del Puerto de Santa María, y en contadas ocasiones, cruzo Despeñaperros para visitar la primera plaza del mundo. Defensor acérrimo de las novilladas, en estos últimos años ha sido más frecuente verme en festejos de los escalafones inferiores que en los de figuras de primer nivel.
Y hablando de novilladas, quiénes recuerden mis Firmas anteriores, quizás recuerden el nombre – en aquel tiempo casi desconocido para la gran mayoría de taurinos – del novillero cordobés Manuel Quintana, del que les hablé, si no me falla la memoria, al concluir la temporada del año 2024. Pues bien, de ese novillero cordobés les seguiré hablando en esta nueva etapa en ToroLive, aunque de desconocido ya, Quintana tiene poco; y si todo lo permite, el próximo 14 de junio les contaré su paso por la final del Circuito de Novilladas de Andalucía en la Plaza de Toros de la Malagueta.
En definitiva, y ahora que me conocen algo más, un aficionado – desconozco si bueno o malo, eso lo dirán quiénes me lean – que les va a relatar todo lo que vea en las plazas de toros, y que dos veces al mes les dará su opinión acerca de lo que considere oportuno, siempre desde el respeto más absoluto y desde la profesionalidad que requiere el escribir acerca quiénes se juegan la vida delante de un animal.
Lo dicho, en dos semanas les dejo mi primera columna en esta nueva etapa.

