La tauromaquia mantiene su pulso en el País Vasco. Este jueves, el Parlamento autonómico tumbó la proposición no de ley presentada por Sumar, que buscaba promover una postura contraria a las corridas y modificar diversas normas para limitar su presencia bajo el argumento de que “no forma parte de la cultura vasca actual”.
El planteamiento no logró calar en la Cámara. PNV, PSE-EE, PP y Vox votaron en contra de manera unánime, mientras que EH Bildu optó por la abstención, dejando a Sumar completamente solo en su ofensiva política contra la fiesta.
Este revés para el movimiento antitaurino llega, además, en un contexto especialmente significativo: PNV y PSE-EE han registrado una proposición de ley para ordenar los festejos taurinos populares, con especial atención a la participación de menores de 16 años y a los espectáculos con becerros de menos de 18 meses. Una iniciativa que, lejos de cuestionar la tauromaquia, busca dotarla de un marco jurídico actualizado y estable.
El Parlamento vasco refuerza así una línea clara: frente a las propuestas de eliminación, la posición mayoritaria apuesta por regular, no prohibir, una práctica que mantiene arraigo en distintos municipios del territorio.

