La situación de la plaza de toros de La Misericordia ha dado un giro decisivo apenas unos minutos antes del inicio de la manifestación convocada este miércoles en Zaragoza.
Según informa El Periódico de Aragón, el Tribunal Superior de Justicia de Aragón ha concedido las medidas cautelares solicitadas por la Diputación Provincial de Zaragoza para anular el acuerdo del Tribunal Administrativo de Contratos Públicos de Aragón, que mantenía paralizado el concurso para adjudicar la gestión del coso zaragozano.
La resolución permite desbloquear el procedimiento y reactivar el concurso-subasta para la explotación de la plaza de toros durante las temporadas 2026 y 2027, una decisión que abre la puerta a salvar la celebración de la Feria del Pilar 2026.
El proceso había quedado detenido después de que el TACPA paralizara la licitación, dejando a Zaragoza sin empresa adjudicataria y con el ciclo taurino de octubre en el aire. La incertidumbre había provocado una fuerte reacción de la afición y del sector taurino, que este miércoles estaban llamados a manifestarse frente a la puerta grande de La Misericordia.
Con la decisión del TSJA, la Diputación podrá continuar con los pasos administrativos previstos. Según la información publicada, el siguiente movimiento será la apertura de los sobres administrativos de las nueve ofertas presentadas. Aquellas que superen los requisitos establecidos pasarán a la fase decisiva del procedimiento.
La adjudicación se resolverá bajo una única regla: la explotación de la plaza será concedida a la oferta económica más alta para los años 2026 y 2027.
La resolución llega en un momento especialmente significativo, con la afición zaragozana movilizada para exigir una solución inmediata al bloqueo de La Misericordia. El coso, propiedad de la Diputación Provincial de Zaragoza, llevaba meses inmerso en una situación de incertidumbre administrativa tras los sucesivos recursos y resoluciones que habían impedido cerrar la adjudicación.
A falta de completar los trámites pendientes, la decisión del TSJA supone el primer paso real para que Zaragoza pueda recuperar la normalidad taurina y celebrar la Feria del Pilar 2026, después de la suspensión de la Feria de San Jorge y de semanas de máxima tensión institucional y sectorial.

