José Carlos Venegas atraviesa uno de los momentos más ilusionantes de los últimos años de su carrera. El torero de Beas de Segura ha vuelto a situar su nombre en el escaparate después de una temporada marcada por la constancia y, especialmente, por su actuación en la pasada Feria de San Isidro.
Las Ventas supuso un punto de inflexión. Después de cuatro años sin hacer el paseíllo en Madrid y tras una campaña prácticamente en blanco, Venegas regresó a la primera plaza del mundo dejando dos actuaciones de firmeza y verdad ante toros de Saltillo, siendo despedido con sendas ovaciones.
Aquel paso por San Isidro no cayó en saco roto. El próximo 13 de septiembre volverá a Madrid para participar en uno de los desafíos ganaderos programados por Las Ventas, esta vez ante toros de Valdellán y Juan Luis Fraile junto a Pérez Mota y Alberto Lamelas.
Antes, el 30 de agosto, afrontará otro compromiso de máxima exigencia en Cuéllar. Allí se reencontrará precisamente con Saltillo, compartiendo cartel con Gómez del Pilar y Juan de Castilla.
Un momento de crecimiento también desde los despachos
En esta nueva etapa tiene un papel destacado su apoderada, Lidia Rodríguez Bermejo, encargada de dirigir y ordenar una carrera que comienza a recuperar presencia en escenarios de mayor responsabilidad.
Su labor ha permitido convertir las buenas sensaciones dejadas en el ruedo en nuevas oportunidades, en un momento en el que cada contratación adquiere especial importancia para un torero que busca recuperar continuidad.
El binomio formado por Venegas y Rodríguez Bermejo afronta ahora un tramo decisivo. El torero responde delante del toro y su apoderada trabaja para que ese rendimiento encuentre recorrido fuera de la plaza.
Cuéllar y Madrid serán las próximas pruebas de un José Carlos Venegas que, después de años de resistencia y paciencia, vuelve a hacerse un sitio a base de argumentos.

