En plena era digital, las redes sociales se han convertido en un escenario imprescindible para la promoción y proyección de los toreros. Más allá del ruedo, Instagram se consolida como escaparate clave para conectar con seguidores, construir marca personal y acercar la tauromaquia a nuevas audiencias, especialmente jóvenes.
En Aragón, el liderazgo digital tiene nombre propio: Imanol Sánchez, que encabeza con autoridad el ranking con 54.500 seguidores y millones de personas alcanzadas. Su perfil, que combina actualidad, cercanía y estrategia, lo ha convertido en un referente en comunicación taurina. Aunque algunas decisiones del sistema le han cerrado puertas en los ruedos, su poder de convocatoria permanece intacto, llenando tendidos cada vez que actúa.
Le sigue Jorge Mallén, con 15.000 seguidores, cuya constancia e interacción con los aficionados han impulsado su proyección tanto en la plaza como en redes. En tercer lugar figura Aarón Palacio (11.800 seguidores), uno de los nombres más virales del momento, que en septiembre tomará la alternativa y apunta a ser figura del escalafón superior.
El cuarto puesto lo ocupa el rejoneador Mario Pérez Langa (10.000 seguidores), representante del arte ecuestre aragonés, con un estilo elegante y un alto nivel de engagement. En quinto lugar está El Mene (6.500 seguidores), cuya cercanía y presencia en el circuito le han hecho ganar fieles en Instagram. Cierra el top seis Cristiano Torres (5.500 seguidores), joven promesa que tomará la alternativa el próximo 10 de octubre en Zaragoza.
Otros nombres destacados son Jorge Isiegas (4.100), Ángel Alarcón (3.500), Alberto Álvarez (3.300), Ignacio Boné (2.900) y Luis Antonio Gaspar “Paulita” (2.600).
La llamada tauromaquia 2.0 en Aragón demuestra que las redes sociales no solo son un complemento, sino un canal estratégico para llegar a más públicos, romper fronteras geográficas y mantener viva la cultura taurina, adaptándola a los códigos y lenguajes de la era digital.

