La exposición ‘Toro Bravo, guardián de la biodiversidad’ inicia su cuenta atrás en Málaga con una amplia campaña destinada a acercar la realidad del campo bravo a aficionados, turistas y público general.
La Real Unión de Criadores de Toros de Lidia ha distribuido 10.000 folletos en más de veinte espacios de gran afluencia, entre ellos hoteles, comercios y oficinas de información turística de la Diputación de Málaga.
El objetivo es integrar la muestra dentro de la oferta cultural y turística de la capital durante uno de los meses con mayor presencia de visitantes y explicar una realidad que todavía resulta desconocida para buena parte de la sociedad: el papel de la ganadería brava en la protección de uno de los ecosistemas más valiosos de Europa.
Veinte imágenes para mirar más allá del ruedo
A través de veinte fotografías de gran formato, la exposición mostrará cómo vive el toro bravo en libertad y de qué manera su crianza contribuye al mantenimiento de la dehesa, la convivencia entre distintas especies y la gestión sostenible del territorio.
La muestra no estará dirigida únicamente a los aficionados taurinos. Familias, jóvenes, estudiantes, visitantes y amantes de la naturaleza podrán conocer cómo este modelo ganadero ayuda a conservar la biodiversidad y a sostener la actividad económica y social del medio rural.
Esta labor se encuentra además vinculada a varios de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, especialmente a los relacionados con la protección de los ecosistemas terrestres, la conservación de la biodiversidad y el desarrollo sostenible.
La exposición será inaugurada el próximo viernes 7 de agosto, a las 12:00 horas, en el Paseo de Cervantes, junto a la plaza de toros de La Malagueta, y podrá visitarse hasta el 22 de agosto.
La iniciativa cuenta con el respaldo de la Diputación de Málaga y con la colaboración de la Fundación Caja Rural del Sur, la Cámara de Comercio de Málaga y Tauroemoción.
Málaga tendrá así la oportunidad de descubrir que detrás del toro bravo existe mucho más que un animal: un paisaje, una forma de vida y un modelo de conservación estrechamente ligado a la dehesa.

