Muy corto se quedó el primero en el capote de Morante de la Puebla, sin ofrecerle opciones de lucimiento en el recibo. Muy medido fue el primer castigo, en el que el toro colocó bien la cara aunque sin llegar a empujar; más trasero y caído quedó el segundo puyazo, que el picador no rectificó mientras el animal tampoco terminó de emplearse. Acudió después al relance hasta en dos ocasiones más, recibiendo únicamente sendos señalamientos. Morante se lo sacó por alto hasta la segunda raya del tercio, con el toro ya muy justo de poder y echando las manos por delante. Llegó a la muleta muy medido de fuerzas, y el sevillano comenzó por el pitón derecho templando y administrando mucho la embestida antes de dejar lo mejor al natural, en una serie de muletazos siempre de uno en uno porque el toro no admitía ligazón por su escaso poder. Morante toreó muy despacio, llevando la embestida con enorme temple y haciendo rugir al coso del Bocho. Ya en el epílogo, cuando el toro no llegaba al final de los viajes aunque mantenía la nobleza y la buena condición, dejó otra serie de derechazos de uno en uno, muy templados y en redondo. Dejó una estocada tendida al segundo intento. Palmas para el toro en el arrastre y ovación para Morante de la Puebla.
Muy justo de poder salió el castaño que hizo segundo, echando las manos por delante en el capote de Daniel Luque. Tan solo empujó con el pitón derecho en el peto durante un primer puyazo muy administrado. Igualmente medido fue el segundo encuentro, al que el toro se arrancó al galope y con buen son. Se retiró ‘El Patilla’ entre una ovación. Borja Jiménez quitó desde los medios por chicuelinas cerrando el compás y replicó Luque por delantales, también desde los medios. Se alargó en exceso el tercio de banderillas, con numerosos capotazos y una decisión difícil de entender de Matías, que mantuvo el tercio pese a llevar ya el toro cuatro banderillas para que todavía se colocase un palo más. La faena transcurrió prácticamente por completo en los terrenos entre los tendidos 7 y 8, con un toro rajado desde el inicio al que Luque fue dominando a base de dejar siempre la muleta colocada al final de los embroques para tirar con suavidad de la embestida y conseguir ligar. Lo hizo procurando que el animal no tocara las telas, pues cuando las notaba respondía con genio fruto de su falta de raza. En ese mismo terreno, y prácticamente en un palmo, construyó en circular por el pitón derecho una faena marcada por el dominio y el poder. Con la espada fue un cañón: dejó una estocada que hizo rodar al toro. Oreja para Daniel Luque y división de opiniones para el toro en el arrastre.
LA RESEÑA
Plaza de toros de ‘Vista Alegre’ Bilbao || Última de las Corridas Generales 2026
Entrada: Casi plaza llena
Se lidian toros de Garcigrande,
- MORANTE DE LA PUEBLA : Ovación con saludos
- DANIEL LUQUE : Oreja
- BORJA JIMÉNEZ :

