
Guillermo Hermoso de Mendoza
Rejoneador
Ovación
Oreja

José María Manzanares
Ovación tras aviso
Ovación

Daniel Luque
Ovación
Oreja


Toros de Carmen Lorenzo para el primero y el cuarto, nobles y con son en el turno de rejones, aunque faltos de una brizna mayor de emoción; y de Garcigrande para segundo, tercero, quinto y sexto, de desigual juego en la lidia a pie, destacando por encima del conjunto el buen sexto de la tarde.
José María Manzanares recibió la Concha de Oro 2025 a la mejor faena de la feria pasada.
La tarde tuvo en Daniel Luque su gran argumento, mientras Guillermo Hermoso de Mendoza volvió a puntuar en Illumbe y José María Manzanares dejó pasajes de buen gusto sin premio.
La tarde tuvo en Daniel Luque su gran argumento. El torero de Gerena ya había dejado una actuación de mérito frente al tercero, un toro de Garcigrande justo de fuerzas, con clase medida y tendencia a rajarse. Luque lo cuidó en los primeros compases y, cuando el animal buscó las tablas, le dio todas las ventajas para imponer su toreo, especialmente al natural. La falta de transmisión del toro impidió mayor rotundidad y todo quedó en ovación.
Su momento llegó en el sexto, un buen ejemplar de Garcigrande con el que pudo explayar su tauromaquia. Hubo poder, gusto y una dimensión superior al natural en una faena importante, pero un pinchazo previo a la estocada redujo el premio a una oreja.
Guillermo Hermoso de Mendoza defendió su sitio en Illumbe con una tarde de buen tono. Ante el primero, de Carmen Lorenzo, noble pero medido, colocó un rejón de castigo y templó la embestida con Berlín, destacando con las Hermosinas. La faena tuvo clasicismo y gusto, cerrada con tres cortas y una rosa sobre Quemarropa, aunque el rejón de muerte, trasero al segundo intento, y el descabello dejaron el premio en ovación.
Sí cortó una oreja al cuarto, también de Carmen Lorenzo, un toro noble al que lidió con acierto, valentía y buen gusto, especialmente a lomos de Navegante, antes de cerrar con un par a dos manos con Alquimista y un rejón de muerte al primer intento.
José María Manzanares fue ovacionado en sus dos toros. En el segundo, de Garcigrande, encontró un animal con buen embroque, aunque justo de poder, y construyó una faena de tono irregular sobre la mano derecha, donde llegaron los momentos más estéticos antes de que el conjunto fuera a menos. El pinchazo previo, la estocada al segundo intento y el descabello frenaron una posible oreja.
Menos opciones tuvo en el quinto, un toro que mostró pronto su falta de fuerzas y acabó desarrollando una embestida defensiva. El alicantino se esforzó sin poder levantar faena y fue de nuevo ovacionado tras la estocada.
Galería
La tarde, en imágenes




