Manuel Quintana se proclama triunfador del Circuito de Novilladas de Andalucía tras imponerse en Málaga

Manuel Quintana se proclama triunfador del Circuito de Novilladas de Andalucía tras imponerse en Málaga

Crónica
Plaza de toros de La Malagueta
Final del Circuito de Novilladas de Andalucía 2026 · Domingo 9 de agosto

Ficha del festejo
Plaza
La Malagueta · Málaga

Festejo
Novillada con picadores

Feria
Final del Circuito de Novilladas de Andalucía 2026

Entrada
Plaza llena

Resultado

Julio Norte
Julio Norte
Ovación tras aviso · Oreja

Manuel Quintana
Manuel Quintana
Oreja · Oreja

Dennis Martín
Dennis Martín
Ovación tras dos avisos · Ovación tras aviso

Antonio López Gibaja

Ganadería
Antonio López Gibaja
La novillada tuvo un comportamiento desigual y exigente. Destacó el segundo por su clase y posibilidades, mientras que el quinto planteó dificultades que dieron importancia a la actuación de Manuel Quintana. El primero fue manso y querencioso, el cuarto noble pero muy justo de fuerzas y el lote de Dennis Martín ofreció las menores opciones para el lucimiento.

Incidencias
Curro Javier se desmonteró tras parear al quinto de la tarde.

La crónica

Manuel Quintana fue el nombre propio de la final. El cordobés sostuvo una tarde de gran regularidad y personalidad, resolviendo dos toros de condiciones muy diferentes y encontrando premio en ambos para terminar con dos orejas.

Su primera actuación llegó frente al segundo, un novillo de López Gibaja con clase y posibilidades. Quintana lo recibió con una larga cambiada de rodillas de cierto compromiso antes de estirarse a la verónica. Con la muleta encontró pronto el sitio y dejó una faena templada, de buen gusto y marcada por una personalidad reconocible.

Los momentos de mayor entidad llegaron sobre la mano derecha, por donde consiguió mandar en la embestida y darle profundidad al conjunto con muletazos de notable expresión. Tras una estocada al segundo intento, paseó la primera oreja de su tarde.

Más mérito tuvo todavía su actuación frente al quinto, un utrero que midió desde el inicio y planteó dificultades incluso antes de llegar a la muleta. El tercio de banderillas fue especialmente comprometido y tuvo como protagonista a Curro Javier, que saludó una ovación tras dos pares de enorme exposición.

Quintana no se apartó de su concepto pese a las complicaciones. Se asentó, toreó con firmeza y consiguió dar naturalidad a una embestida incómoda, resolviendo desde el temple y sin caer en precipitaciones. La faena ganó peso por la forma de superar las dificultades y otra estocada al segundo encuentro puso en sus manos la segunda oreja.

Julio Norte vivió una tarde especialmente significativa. Abrió la final yéndose a portagayola frente a un novillo que pronto marcó querencias y mostró una condición mansa. En un quite por gaoneras perdió pie y tuvo que resolver la situación con reflejos, antes de regresar inmediatamente a la cara para firmar unas chicuelinas de gran ajuste.

Con la muleta comenzó de rodillas en los medios, con pases cambiados por la espalda, y sostuvo después la faena desde la entrega ante un animal que buscó continuamente las tablas. Norte consiguió imponerse a la falta de colaboración y dejó muletazos de mérito, pero el descabello le privó del premio después de cobrar la estocada al primer intento.

El cuarto tuvo un significado especial: era el último novillo de su trayectoria novilleril. El animal fue noble y manejable, aunque muy justo de fuerzas, y Norte lo afrontó desde una absoluta entrega. Acortó terrenos, se metió entre los pitones y convirtió el tramo final en un ejercicio de exposición y ambición, con la sensación permanente de que podía llegar el percance.

El público entró de lleno en esa despedida y el salmantino terminó disfrutando de sus últimos minutos como novillero. Una estocada tendida y trasera al primer intento cerró la actuación y le permitió pasear una oreja.

Dennis Martín tuvo que pelear contra el lote de menores posibilidades y contra los aceros. El tercero nunca ofreció verdadera continuidad y obligó al novillero a construir una faena basada en la insistencia. Martín dejó algunos muletazos sueltos de buen trazo y elevó la exposición en los compases finales, ya entre los pitones. El desacierto con la espada redujo el balance a ovación tras dos avisos.

El sexto volvió a exigirle mucho. Fue un utrero de embestida incómoda, con tendencia a echar la cara arriba y escasa entrega, que puso a prueba su colocación y capacidad para resolver. Martín respondió con firmeza y valor, manteniendo la tensión de la faena pese a las dificultades del animal. De nuevo, los aceros frenaron cualquier posibilidad de recompensa. Ovación tras aviso.