Castella triunfó en Bayona en una encerrona marcada por su rotundidad final

Castella triunfó en Bayona en una encerrona marcada por su rotundidad final

La plaza de Bayona registró un casi lleno para presenciar la encerrona de Sebastián Castella, que fue obligado a saludar una fuerte ovación tras el paseíllo en reconocimiento a la gesta y a su trayectoria. El francés asumió el reto en solitario con toros de Jandilla, Domingo Hernández y Pedraza de Yeltes, en una tarde de menos a más que terminó en triunfo.

El primero, de Jandilla, estuvo bien presentado y embistió con clase, especialmente por el pitón derecho. Castella lo toreó con gusto a la verónica y construyó una faena templada, aprovechando las buenas condiciones del animal. Sin embargo, los pinchazos previos a la estocada redujeron el resultado a un silencio tras aviso.

El segundo, de Pedraza de Yeltes, acusó falta de fuerza desde su salida. Castella inició la faena sentado en el estribo, dejando patente su disposición, pero el escaso recorrido del toro limitó cualquier posibilidad de lucimiento. La falta de acierto con los aceros prolongó la lidia y todo quedó en silencio.

El tercero, de Domingo Hernández, tampoco ofreció excesivas opciones debido a su justa fortaleza. Castella dejó un notable quite por verónicas y comenzó la faena de rodillas, logrando momentos estimables al natural y sobre la diestra. No obstante, los reiterados fallos con la espada volvieron a privarle de premio.

© Philippe Gil Mir - Bayonne 11-07-2025 vespertina Toros de Jandilla, Domingo Hernández Martín y Pedraza de Yeltes para Sebastián Castella como único espada

La tarde comenzó a cambiar con el cuarto, de Jandilla, ante el que Castella se mostró más asentado. Tras lucirse con el capote y brindar al público, firmó una faena de calidad creciente, con derechazos templados y un final por manoletinas. Una estocada efectiva le permitió cortar la primera oreja de la tarde.

El quinto, de Domingo Hernández, fue el gran toro del encierro. Castella se implicó desde el inicio, incluso compartiendo el tercio de banderillas, antes de cuajar una faena completa, con series ligadas y profundas por ambos pitones. El francés mostró su mejor versión, toreando con temple y autoridad hasta culminar con una estocada certera. Las dos orejas premiaron una actuación rotunda, mientras el toro fue ovacionado en el arrastre.

El sexto, de Pedraza de Yeltes, cerró la encerrona con exigencia. Castella volvió a mostrarse firme y entregado, dejando una destacada tanda de naturales y series de gran compromiso. A pesar de escuchar dos avisos antes de matar, logró cortar una última oreja que rubricó su triunfo.

Castella saldó así su encerrona con un balance de cuatro orejas, en una tarde que fue creciendo en intensidad y que reafirmó su compromiso con la afición francesa en un año especialmente significativo en su carrera.