Daniel Luque fue el gran nombre de la apertura de la Feria de la Peregrina. El de Gerena firmó una tarde de enorme regularidad, inteligencia y mando, coronada con tres orejas y una salida a hombros que volvió a confirmar el momento de plenitud que atraviesa.
Su primera actuación, frente al tercero, ya dejó claro el tono de la tarde. Luque entendió pronto que el toro pedía precisión, medida y un trato a media altura que evitara violentar su embestida. Desde ahí fue construyendo una faena bien armada, por ambos pitones, dejando siempre al toro colocado y dando a cada viaje el espacio justo para que la embestida mantuviera continuidad. La labor ganó peso y eco conforme avanzó y una buena estocada le valió una oreja.
La faena grande llegó con el sexto, un Alcurrucén con transmisión, entrega y fondo. Luque volvió a demostrar su capacidad para leer los tiempos del toro y llevarlo cosido a la muleta. Hubo ligazón, temple y muletazos de mucha profundidad, en una obra que fue creciendo de forma natural hasta meter de lleno al público en la faena. La estocada puso el cierre perfecto y convirtió el premio en dos orejas y Puerta Grande.
Diego Urdiales dejó dos actuaciones de gran pureza. En el primero manejó con suavidad a un toro noble y manejable, encontrando lo mejor al natural, donde dejó muletazos largos y limpios. La faena tuvo temple y buen pulso, pero el pinchazo previo a la estocada le cerró el camino del trofeo. Fue ovacionado.
El cuarto le permitió volver a expresarse con profundidad. El toro tuvo clase y Urdiales lo llevó con limpieza por ambos pitones, dejando pasajes de gran gusto y trazo largo. La faena no encontró premio, pero sí una fuerte ovación que reconoció la calidad de su labor.
Sebastián Castella tuvo una tarde menos lucida. El segundo fue un toro exigente, al que tuvo que ir entendiendo sobre la marcha. El francés tiró de oficio, poder y autoridad para mantener en pie una faena de mérito, pero el desacierto con la espada terminó desdibujando el conjunto.
Con el quinto encontró un animal de mejor condición, noble y colaborador, aunque con escasa duración. Castella dejó buenos pasajes en las primeras tandas, cuando el toro todavía mantuvo ritmo, pero la faena se fue apagando al mismo tiempo que su oponente. Todo quedó en silencio.
LA RESEÑA
Plaza de toros de Pontevedra (Galicia) – Corrida de toros – Sábado 8 de agosto || Primera de la Feria de la Peregrina 2026
Entrada: Más de tres cuartos de plaza.
Se lidian toros de Alcurrucén, ofreció un conjunto interesante, con varios ejemplares de calidad y posibilidades. Destacó especialmente el sexto por su transmisión, entrega y fondo, mientras que el cuarto también mostró clase. El primero fue manejable y noble, el tercero permitió una faena de medida y el quinto colaboró hasta quedarse sin recorrido
- DIEGO URDIALES : Ovación y Ovación;
- SEBASTIÁN CASTELLA : Silencio y Silencio
- DANIEL LUQUE : Oreja y Dos orejas;

