
Diego Ventura
Oreja
Dos orejas
Silencio

Lea Vicens
Dos orejas
Silencio tras aviso
Oreja

Ganadería
Fermín Bohórquez
Toros de Fermín Bohórquez, de comportamiento variado y con diferente grado de colaboración. El encierro permitió el lucimiento en distintos momentos, aunque varios ejemplares acusaron falta de recorrido y continuidad.
En el ruedo
La crónica
Diego Ventura y Lea Vicens resolvieron con triunfo el mano a mano de Béziers y acabaron saliendo a hombros tras repartirse seis toros de Fermín Bohórquez.
Diego Ventura abrió la tarde frente a un toro noble de Bohórquez, aunque sin la continuidad necesaria para que la faena rompiera del todo. El rejoneador tiró de oficio, recursos y capacidad para mantener al animal metido en la lidia, logrando que la labor fuese ganando interés en los tendidos. El acierto con el rejón de muerte terminó de asegurar la primera oreja.
Su momento de mayor impacto llegó en el tercero, otro toro que se quedó corto en sus acometidas, pero al que Ventura supo exprimir desde el primer instante. Las hermosinas levantaron al público, y después llegaron quiebros, piruetas y banderillas al violín con precisión y mucha conexión. Aunque dejó medio rejón y tuvo que descabellar pie a tierra, el ambiente ya estaba entregado y cortó dos orejas.
Lea Vicens firmó una tarde de mucha solvencia y también de premio. En el segundo, que perdió pronto recorrido, la amazona francesa construyó la faena desde el control y la precisión, llevando al toro a terrenos reducidos y clavando con ajuste en reuniones que fueron calentando la plaza. Su doma asentada y un rejón de muerte fulminante desataron la petición y paseó dos orejas.
En el cuarto tuvo menos opciones ante un toro de escasa entrega, al que trató de provocar y mantener en la lidia sin que el animal respondiera. La faena no pudo tomar vuelo y el final se alargó hasta quedar en silencio tras aviso.
La tarde terminó de resolverse en el tramo final. Diego Ventura volvió a conectar con los tendidos ante el quinto, dejando una actuación de buen tono y notable espectacularidad en banderillas, con encuentros ajustados y capacidad para sostener la intensidad. Sin embargo, el fallo con el rejón de muerte emborronó el desenlace y todo quedó en silencio.
Lea Vicens, por su parte, cerró plaza frente a un sexto de escaso recorrido que exigió paciencia y recursos. Fue encontrando poco a poco la medida del toro, sostuvo el interés con técnica y temple, y un rejón de muerte de efecto fulminante le permitió cortar una oreja más para acompañar a Ventura en la salida a hombros.

