La tarde tuvo más contenido que resultado en Dax. La corrida de Ana Romero, seria y con personalidad, obligó a los toreros a interpretar embestidas muy distintas y dejó varios momentos de interés sin que ninguno de ellos terminara por convertirse en un triunfo incontestable.
Morenito de Aranda encontró en el primero el pitón con el que pudo expresar mejor su concepto. El toro se empleó en el caballo, aunque el fuerte castigo inicial le hizo perder mucha sangre, y después mostró dos comportamientos muy diferentes según la mano. Por el derecho alternó viajes profundos con salidas desordenadas, mientras que por el izquierdo ofreció una embestida más franca.
Fue ahí donde el burgalés encontró el mejor tono de su faena. Los naturales tuvieron temple, ajuste y una notable expresión, dentro de una labor que llegó a situarse cerca del premio. El desenlace, con una estocada casi entera y posteriores descabellos, terminó enfriando el ambiente. Sonó un aviso y recibió división de opiniones, mientras el toro fue despedido con palmas.
Su segundo exigió otra lectura. El cuarto tuvo fijeza, pero escaso recorrido y poca capacidad para sostener la ligazón. Morenito trató de ganar profundidad a base de alargar los embroques y administrar cada arrancada, pero el toro siempre terminó demasiado pronto. Una estocada entera, aunque baja, lo derribó sin puntilla. Palmas.
Adriano estuvo muy cerca de encontrar una obra importante frente al tercero. El toro había mostrado bravura en el caballo y llegó a la muleta con una embestida fija, alegre y de notable calidad, especialmente por el pitón derecho. Pedía suavidad, la muleta adelantada y un pulso muy medido.
El francés necesitó unas tandas para terminar de entenderlo, pero cuando comenzó a encontrar la distancia exacta la faena apuntaba claramente hacia arriba. Entonces el toro se lesionó una mano y todo quedó truncado. Palmas para Adriano y para el toro en el arrastre.
También el sexto le permitió dejar momentos de interés. El toro, pese a salir con dos puntazos visibles, no pareció acusarlos y llegó a la muleta con claridad y buen tono. Adriano empezó muy bien sobre la derecha, donde alcanzó los muletazos más rotundos, y dejó después naturales hondos aunque menos ligados.
La plaza empujó la faena hacia el triunfo, pero una estocada atravesada cortó el vuelo del conjunto. Tras un aviso, dejó después una entera contraria. Saludo desde el tercio.
Juan de Castilla tuvo dos capítulos de muy distinta lectura. En el segundo encontró un toro con recorrido y entrega suficiente para construir una faena ligada por ambos pitones. El colombiano dejó tandas limpias y de buen ritmo, aunque alargó demasiado una labor que fue perdiendo intensidad conforme el toro se apagaba. Un pinchazo previo y una estocada baja terminaron de alejar cualquier opción de premio. Palmas tras aviso, con palmas también para el toro.
El quinto fue mucho menos agradecido. De gran trapío, bravo en el caballo y complicado en banderillas, llegó después a la muleta sin humillar y con un recorrido demasiado breve. Castilla trató de alargar los viajes y buscar una continuidad que nunca apareció. Visto que el toro no ofrecía margen real para construir, abrevió con criterio. Silencio.
LA RESEÑA
Plaza de toros de Dax (Francia) – Corrida de toros – Sábado 15 de agosto || Cuarta de la Feria de agosto 2026
Se lidian toros de Ana Romero,
- MORENITO DE ARANDA : Silencio y Palmas;
- JUAN DE CASTILLA : Silencio tras aviso y Silencio;
- ADRIANO : Ovación y Saludos;

