David Galván gobierna la exigencia de Lagunajanda y abre la Puerta Grande

David Galván gobierna la exigencia de Lagunajanda y abre la Puerta Grande

David Galván acabó convirtiéndose en el nombre más sólido de la tarde. Dos toros de perfiles muy diferentes le obligaron a mostrar registros distintos y el gaditano respondió en ambos con una lectura precisa, capacidad y una notable seguridad.

El primero salió frío y distraído, aunque comenzó a enseñar mejores cosas en el segundo encuentro con el caballo, al que acudió con ritmo. Tras un buen tercio de banderillas, en el que Raúl Ruiz y David Pacheco saludaron desde el tercio, Galván se encargó de terminar de ordenarlo con unos doblones por abajo.

El toro encontró entonces continuidad y permitió tres series diestras muy limpias, con fijeza y buen galope. Cuando la embestida perdió calidad, Galván cambió el registro y sostuvo la faena desde el oficio, sin permitir que la obra se descompusiera. Una gran estocada terminó de asegurar la oreja.

Más importante por la dificultad resultó su actuación frente al cuarto. El de Lagunajanda, próximo a cumplir seis años, tuvo bravura, casta y una dureza que no concedió tregua. Unas veces embistió con franqueza y otras exigió máxima atención, obligando a resolver cada encuentro con cabeza y firmeza.

Galván no encontró inicialmente la complicidad de los tendidos, pero nunca perdió el pulso. Fue imponiéndose a la exigencia del toro y haciendo crecer una faena cuyo valor residió precisamente en la dificultad superada. Poco a poco consiguió meter al animal y al público en su planteamiento. Una estocada en buen sitio puso el cierre a una obra de mucho mérito y le permitió cortar una oreja de peso.

Tristán Barroso volvió a dejar argumentos para mirar hacia adelante. Frente al tercero encontró un toro bravo y fijo, con el que ya se expresó en un recibo capotero muy ajustado. El de Lagunajanda volvió a mostrar su condición en varas, arrancándose de largo en el segundo encuentro.

Barroso brindó la faena a Enrique Ponce, recibido con una fuerte ovación, y dejó después un toreo largo y expresivo por ambos pitones. El toro se mantuvo encelado en varias tandas de notable continuidad hasta que comenzó a marcar querencia hacia tablas. Cuando la faena parecía perder intensidad, el joven torero la reactivó con unas bernardinas de enorme ajuste.

La espada impidió entonces el premio. Dos pinchazos, una estocada y el posterior descabello dejaron el balance en una gran ovación tras aviso.

La recompensa llegó frente al sexto. El colorado mostró bravura en los dos encuentros con el caballo, aunque llegó a la muleta más aplomado. Su mejor condición apareció por el pitón izquierdo, donde Barroso dejó naturales largos y profundos, administrando una embestida con ritmo aunque sin demasiada facilidad para enlazar tandas extensas.

Por el derecho encontró mayor continuidad, pero menor calidad. Barroso volvió a mostrar seguridad, quietud y una madurez impropia de su escaso recorrido como matador. La contundencia con la que afrontó la suerte suprema terminó siendo otro argumento importante de su actuación. Tras un aviso y el descabello, la petición fue rotunda y paseó una oreja. El toro recibió palmas en el arrastre.

David de Miranda encontró pronto el camino del triunfo frente al segundo. El toro, cuajado y de buenas hechuras, tuvo su mejor pitón en el derecho, por donde humilló y permitió al onubense torear en series largas, sin necesidad de perder terreno entre muletazos.

El izquierdo ofreció una respuesta más incómoda, así que Miranda volvió a apoyarse en la diestra. En una de esas tandas sufrió una voltereta, pero regresó inmediatamente a la cara para mantener el tono de una faena que cerró con manoletinas muy ajustadas. La firmeza tuvo recompensa con una oreja.

Mayor calidad ofreció el quinto durante la primera mitad de la faena. El colorado, de fuerte presencia y cerca de seis años, había peleado bien en varas y llegó después a la muleta con nobleza, fijeza y un ritmo muy templado. Miranda se acopló pronto y comenzó a cuajarlo con profundidad y limpieza.

La obra parecía encaminada hacia un triunfo importante cuando el toro se lastimó una mano. La lesión cortó de raíz el desarrollo de una faena que estaba tomando altura y obligó al onubense a abreviar. Estocada entera y descabello. Palmas.

LA RESEÑA


Plaza de toros de Dax (Francia) – Corrida de toros – Domingo 16 de agosto || Última de la Feria de agosto 2026

Se lidian toros de Lagunajanda, 

  • DAVID GALVÁN : Oreja y Oreja;
  • DAVID DE MIRANDA : Oreja y Ovación;
  • TRISTÁN BARROSO : Ovación tras aviso y Oreja tras aviso;