Urdiales, sin opciones ante un cuarto plomizo

Urdiales, sin opciones ante un cuarto plomizo

El primero salió perdiendo las manos y el palco ordenó su devolución. La decisión llegó después de que el toro sufriera un calambre y, ya arropado por los bueyes, regresara a chiqueros galopando y sin mostrar aparentes problemas. Corrió turno y saltó al ruedo el ejemplar previsto inicialmente para cuarto lugar. El definitivo primero tuvo una salida abanta hasta que Diego Urdiales logró fijarlo con el capote y dejó tres bellas verónicas rematadas con una media de buen gusto. El toro tomó un puyazo y cumplió después en banderillas. Con la muleta, el riojano se encontró con un animal reservón al que tuvo que ir metiendo poco a poco en la faena. A base de insistir y sobarlo, logró extraer algunos naturales de estimable trazo, aunque sin llegar a redondear la labor. Mató de media estocada y fue ovacionado con saludos.

El segundo también salió abanto y, tras unos primeros tercios sin especial relieve, puso en serios apuros a los peones al hacer hilo en banderillas. Emilio de Justo comenzó la faena doblándose con torería para someterlo y, a partir de ahí, consiguió que el toro de Domingo Hernández rompiera a embestir. El de Torrejoncillo se mostró firme y poderoso, cuajando tandas de mucha entidad tanto al natural como sobre la diestra. Hubo gusto, torería y adornos con aroma en una faena bien conducida, en la que De Justo supo transformar las complicaciones iniciales del toro en opciones para el lucimiento. Mató de estocada y cortó una oreja, con petición de la segunda.

Poco pudo hacer David de Miranda con el tercero, un toro que mostró querencia y tendencia a rajarse prácticamente desde su salida al ruedo de La Glorieta. El torero de Trigueros, en su presentación en Salamanca, brindó la faena y trató de construirla en los terrenos de toriles, donde la condición del animal obligó a plantear la labor. Sin embargo, la falta de entrega y continuidad del toro impidió cualquier posibilidad real de lucimiento. Silencio para David de Miranda.

El cuarto de la tarde fue un toro plomizo y sin entrega, con el que Diego Urdiales apenas tuvo margen para construir faena. El riojano lo intentó por ambos pitones, pero la falta de recorrido y transmisión del animal terminó por apagar cualquier posibilidad de lucimiento. Un trincherazo de gran torería fue el principal argumento de una labor condicionada desde el inicio. Silencio para Diego Urdiales.

LA RESEÑA


Plaza de toros de Salamanca || Segunda de la Feria de la Virgen de la Vega 2026

Entrada: Más de media plaza

Se lidian toros de Domingo Hernández,

  • DIEGO URDIALES : Ovación y Silencio;
  • EMILIO DE JUSTO : Oreja
  • DAVID DE MIRANDA : Silencio