La tauromaquia volvió a reunirse en Alcázar de San Juan para despedir la temporada con su tradicional festival, celebrado en esta ocasión en homenaje a Lucía, la hija recién nacida del banderillero Óscar Castellanos, organizador del festejo. Una jornada de ambiente familiar y buen contenido artístico en la que todos los participantes encontraron motivos para el lucimiento.
Por encima del resultado destacó la dimensión de Antonio Sánchez Puerto, que a sus 74 años volvió a demostrar que la torería no entiende de edades. El veterano diestro dejó una actuación de especial categoría, convirtiéndose en una de las grandes referencias artísticas de una tarde en la que los cinco matadores consiguieron cortar dos orejas cada uno.
El triunfo numérico más importante llevó la firma de Víctor Puerto hijo, que aprovechó las buenas condiciones de un novillo de Las Cuadrillas para alcanzar los máximos trofeos y pasear dos orejas y rabo.
Alcázar de San Juan puso así el broche a su actividad taurina con una jornada de triunfos y emoción, en la que convivieron la experiencia de Sánchez Puerto, la ilusión de las nuevas generaciones y el homenaje a la pequeña Lucía.

