Foto: Arjona / Aplausos
Morante de la Puebla tuvo que ser atendido este jueves en la enfermería del Coliseum Balear después de sufrir un fuerte golpe al entrar a matar al quinto toro de la tarde.
El diestro no logró salir por completo de la cara del animal después de ejecutar la suerte suprema y el toro hizo por él, alcanzándole en la mano derecha. Tras permanecer unos instantes sobre el ruedo y reponerse del percance, Morante accedió por su propio pie a las dependencias médicas.
Sebastián Castella se hizo cargo de terminar con la vida del toro mientras el sevillano era examinado por los facultativos.
La primera exploración confirmó un corte de cinco centímetros en la palma de la mano derecha y en la base del pulgar, con restos de arena en la herida, pero sin afectación de planos profundos ni déficits distales.
Los médicos realizaron un lavado profuso, desinfectaron la zona y cerraron la herida con puntos de sutura. El parte recomienda una nueva cura en aproximadamente 48 horas y reposo relativo hasta la retirada de los puntos. El pronóstico es leve.
Parte médico
«El paciente José Antonio Morante de la Puebla sufre un corte de cinco centímetros en la palma de la mano derecha y en la base del pulgar. A la exploración física, herida sucia con restos de arena en zona entre el primer y segundo dedo de la mano derecha. Sin afectación de planos profundos. Sin déficits distales.
Anestesia local con mepivacaína al 2%. Lavado profuso, Betadine y cierre con puntos con monofilamento de 3/0. Cura estéril. Se recomienda cura en unas 48 horas. Reposo relativo hasta, al menos, la retirada de puntos. Pronóstico: leve».
Firmado: Inés Fernández-Bretón Carrillo.

