Andy Cartagena abrirá este domingo en Huelva su mes de agosto con una hoja de servicios prácticamente impecable. Su último golpe de autoridad llegó en Tudela, donde cortó cuatro orejas y volvió a salir a hombros, confirmando una temporada en la que el triunfo se ha convertido en una constante.
Los números reflejan la dimensión del curso. El rejoneador ha puntuado con fuerza en plazas de primera y ha dejado actuaciones destacadas en escenarios de máxima exigencia. Logró abrir la Puerta del Príncipe de Sevilla, salió a hombros en Arles y Bayona, rozó la Puerta Grande de Madrid y volvió a dejar su sello en Pamplona, donde paseó una oreja el pasado 6 de julio.
A ese rendimiento en los grandes cosos se suman los triunfos conseguidos en plazas como Alicante, Soria, Plasencia o Illescas, además de tardes rotundas en Écija, La Palma, Osuna y, más recientemente, Tudela.
La temporada de Andy Cartagena se sostiene sobre una combinación difícil de alcanzar: regularidad, contundencia y una capacidad casi infalible para convertir cada actuación en triunfo.
Buena parte de este momento encuentra también explicación en el nivel de su cuadra, una de las más completas que ha reunido a lo largo de su carrera.
Caballos como Bandolero o Copo de Nieve se han convertido en dos de las grandes sensaciones del rejoneo actual. Junto a ellos aparecen nombres ya consolidados como Cártago y el espectacular Pintas, piezas fundamentales de un conjunto que ofrece variedad, temple y espectáculo.
Andy Cartagena llega así a Huelva en plena forma, respaldado por los resultados y por una cuadra capaz de responder en cualquier plaza. Un verano de puertas grandes que todavía tiene muchos capítulos por escribir.

