Ismael Martín dejó una de las actuaciones más entregadas de la tarde frente al quinto bis, una labor sincera y de gran compromiso que pudo tener premio de no haber fallado con el acero.
Tras el festejo, el salmantino reconoció su decepción por no haber podido rematar la obra: “He sentido ese calor de Madrid, que tantas ganas tenía de sentir, pero la pena es haber pinchado ese toro, porque no suelo fallar mucho con la espada. Me jode muchísimo y espero volver pronto a demostrarlo”.
Por su parte, José Garrido cortó la primera oreja del festejo después de una faena de interés al primero bis de Casa de los Toreros, destacando especialmente los pasajes al natural y una estocada final que resultó decisiva para la concesión del trofeo.
El diestro extremeño valoró así su actuación: “Creo que la faena ha tenido lo que busco como torero, que es torearlos con los vuelos y buscar esa profundidad. A veces ha salido un poquito más limpio y otras veces no, pero creo que mi disposición y después la estocada han sido un conjunto por el que estoy feliz”.

