Septiembre llega cargado de responsabilidad para Eduardo Ruiz de Velasco. El joven novillero tiene por delante seis compromisos en algunas de las ferias y certámenes más relevantes del escalafón, en un tramo de temporada que puede resultar determinante para su crecimiento.
La primera parada será el 3 de septiembre en Villaseca de la Sagra, dentro del prestigioso Alfarero de Oro, donde lidiará una novillada de Ana Romero.
Cuatro días después, el 7 de septiembre, hará el paseíllo en Arganda del Rey dentro de la Vid de Oro, frente a novillos de Brazuelas.
El siguiente compromiso llegará el 10 de septiembre en Casarrubios del Monte, con utreros de Brígida Díaz Guerra. Después, el 15 de septiembre, será turno de Cadalso de los Vidrios, otra plaza de peso en el calendario novilleril, donde se enfrentará a reses de Raso de Portillo.
El mes seguirá el 21 de septiembre en Algemesí, ante novillos de El Añadío, y concluirá el 28 de septiembre en Arnedo, dentro del Zapato de Oro, con una novillada de Murteira Grave.
Seis tardes para marcar diferencias
Ruiz de Velasco afronta este recorrido con la intención de consolidar una personalidad que ya ha dejado apuntes durante la temporada. Su objetivo pasa por triunfar, pero también por mantener un concepto propio, basado en el clasicismo, la naturalidad y una forma de interpretar el toreo que busca diferenciarse.
Durante 2026 ya ha dejado su sello en escenarios como La Maestranza de Sevilla, Mugron, Colmenar de Oreja o el Circuito de Novilladas de Castilla y León.
Ahora llega el verdadero examen de septiembre.
Seis novilladas, seis plazas de relevancia y un mes entero para que Eduardo Ruiz de Velasco dé un paso adelante en su primera temporada completa con picadores.

