Mont de Marsan y Dax aparecen ya en el horizonte de Tristán Barroso. Dos citas de máxima responsabilidad para el joven diestro francés, que afronta el tramo fuerte del verano taurino en su país tras dejar buenas sensaciones en sus últimas comparecencias.
Barroso viene de brillar recientemente con la mano izquierda en Moralzarzal, donde dejó muletazos de trazo limpio, largura y buen vuelo frente a un toro de El Pincha. Una actuación que volvió a poner en valor una de las grandes señas de identidad de su toreo: la naturalidad y la profundidad al natural.
También dejó una importante tarjeta de presentación en Madrid, durante su confirmación de alternativa en la pasada Feria de San Isidro, donde mostró personalidad, firmeza y un concepto clásico que ha despertado el interés de la afición francesa.
Torero distinguido, de paso firme y maneras templadas, Tristán Barroso es uno de los nombres más esperados en la temporada gala. Su presencia en Mont de Marsan y Dax, dos de los abonos más importantes del calendario francés, confirma la confianza depositada en un diestro llamado a asumir compromisos de mayor exigencia.
La primera cita llegará el próximo 24 de julio en Mont de Marsan, plaza donde Barroso ya sabe lo que es triunfar y donde ha vivido, en su todavía corta trayectoria, la cara y la cruz del toreo. Allí se enfrentará a toros de Zacarías Moreno y compartirá cartel con Miguel Ángel Perera y David de Miranda.
El segundo compromiso será en Dax, el próximo 16 de agosto, otro escenario clave del verano taurino francés. En esta ocasión, Tristán Barroso hará el paseíllo junto a David de Miranda y David Galván, ante toros de Lagunajanda.
Dos tardes de peso para un torero que quiere seguir creciendo en plazas de máxima categoría y confirmar, ante su afición, que su nombre tiene sitio propio en el futuro inmediato del toreo francés.

